NUEVO ATAQUE DEL LOCO DE LA ESCOPETA SIN PISTAS
En agosto de 2003 el objetivo había sido un colectivo, atacado en Corrientes y 27 de Febrero. El jefe de policía, reconoció que “no hay novedades, estamos siempre con lo mismo, nadie ve nada”.
El ataque del viernes último del “loco de la escopeta” contra el frente de una escuela en Presidente Perón y Crespo expuso crudamente el fracaso de la policía rosarina en identificar y detener al autor de episodios similares ocurridos en la última década. El ataque contra el colegio Nuestra Señora del Luján, se produjo en horario en que los alumnos se retiraban del lugar en un fecha emblemática: a solo 72 horas de cumplirse el primer aniversario del día en que asesinó a Florencia Rubino. El 19 de abril de 2003 la pequeña de trece años viajaba en un colectivo del transporte urbano cuando fue alcanzada por una perdigonada en 27 de Febrero y Pueyrredón. Si bien a favor de los pesquisas puede abrirse una duda sobre si se trata de la misma persona desde el primer ataque hace ya unos diez años, cabe destacar que nadie jamás fue sentenciado por ninguno de estos hechos. Desde recompensas hasta equipos multidisciplinarios de especialistas pasando por números telefónicos y la ayuda del FBI, mucho se intentó y poco y nada se logró.
En el ataque del viernes, ocurrió entre las 17.15 y las 17.30, y el modus operandi fue casi un calco de los anteriores: el sujeto atacó desde un vehículo en movimiento, en una avenida de doble mano. Se supone se dirigía desde el oeste hacia el centro, aprovechando el semáforo en verde de Goody y Crespo. Mientras algunos de los investigadores prefieren no arriesgar acerca del objetivo, que terminó siendo la escuela porque por el lugar pasan muchas líneas de colectivos, para otros no hay duda alguna: fue el colegio el objetivo buscado. Lo cierto es que los restos de la perdigonada impactaron sobre las cabezas de dos mujeres sentadas bajo un plátano añoso, a unos tres metros de altura. Las testigos aseguraron que nada pudieron observar porque tres combis que ofician de transportes escolares estaban estacionadas frente a ellas.
Algunos perdigones del cartucho de la escopeta 12/70 dejaron sus huellas sobre la pared del frente del colegio Nuestra Señora de Luján.
Aunque a una altura de más de seis metros. Los choferes de las unidades de transporte no vieron nada, y solo uno de ellos dijo haber escuchado el estampido. Tampoco los chicos que esperaban en las puertas del colegio su compañeros de viaje dicen haber visto algo.
El jefe de la Unidad Regional II José Maldonado, reconoció que “no hay novedades en torno del caso, estamos siempre con lo mismo, nadie ve nada”. En cuanto al perfil que podría tener el atacante, el jefe policial confiesa que esta “convencido que es un solitario que no habla ni con la almohada. Primero es un hombre inteligente, y un tipo que indudablemente a mi entender es un solitario que trabaja solo sin compañeros que lo entreguen porque después de tanto tiempo si alguien hubiese dicho algo podríamos tener algún dato”.
Según Maldonado, la comisión de especialistas ha elaborado el perfil y merced a esto hemos investigado a personas que han tenido accidentes con colectivos en los últimos años, y logramos reunir algunos elementos que eran interesantes, pero finalmente después todo se cayó”.
Además de un hombre solitario, inteligente que trabaja solo, y que dispara desde utilitarios, es un conocedor de las armas. “Siempre ha disparado con escopetas de un solo tiro, no son armas de repetición como las escopetas tipo `pajeras’ que expulsan el cartucho. Esto implica que no tenemos ese elemento para peritar, y solo nos queda la tapita anterior del cartucho que es la misma en los últimos ataques” reconoció Maldonado.
Este contenido no está abierto a comentarios

