NUEVO ATENTADO EN TAILANDIA
La explosión tuvo lugar cuando los policías se aproximaron a inspeccionar el artefacto colocado en el interior de un tiesto de la estación de tren de la localidad de Sungai Kolok.
El teniente Anon Pradip, de la comisaría de Policía local, declaró que la bomba pesaba unos veinte kilos y se hallaba cerca del andén de la estación.
Sungai Kolok, ciudad fronteriza con Malasia, es uno de los escenarios de la violencia que desde principios del pasado año envuelve las tres provincias musulmanas de Pattani, Yala y Narathiwat.
El pasado domingo, dos personas perdieron la vida y unas 75 resultaron heridas, entre ellas cuatro extranjeras, en tres explosiones de bombas ocurridas en las ciudades de Hat Yai y Songkhla, en el sur.
Tras los atentados, el Gobierno del primer ministro, Thaksin Shinawatra, ordenó reforzar la seguridad en todo el país ante los indicios de que el movimiento separatista islámico planea extender sus ataques a todo el territorio nacional.
Las provincias de Pattani, Yala y Narathiwat, ubicadas en la frontera con Malasia, acogen a la mayoría de los aproximadamente cuatro millones de musulmanes tailandeses, de una población de más de 60 millones de personas.
A diferencia del resto de la nación, la comunidad islámica predomina sobre la budista en esas provincias, donde se calcula que el movimiento separatista musulmán cuenta con unos 8.000 militantes.
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