NUEVO CRUCE ENTRE ESTADOS UNIDOS Y COREA DEL NORTE
El gobierno de Corea del Norte confirmó hoy, en forma indirecta, su intención de experimentar su primer misil balístico internacional, a lo que el presidente estadounidense, George W. Bush, replicó que una prueba de este tipo podrá “crear nerviosismo” en el mundo.
Bush, desde Viena, donde participó en la cumbre Estados Unidos-Unión Europea, advirtió a Pyongyang que no realice la prueba de su nuevo misil intercontinental y que respete los acuerdos firmados en el pasado.
Los comportamientos de “regímenes no transparentes” pueden “crear nerviosismo”, dijo Bush, quien destacó la intervención de China para disuadir a Corea del Norte a dejar de lado sus propósitos.
Pero Corea del Norte confirmó hoy de manera indirecta la intención de experimentar su primer misil balístico intercontinental.
Un funcionario del Ministerio del Exterior norcoreano, citado por la agencia japonesa Kyodo, dijo a periodistas japoneses de visita en Pyongyang, que un experimento como ese queda fuera de la moratoria misilística acordada con Tokio en 2002.
Pedido. En tanto, la comunidad europea, a través del Alto Representante para la Política Externa de la UE, Javier Solana, hizo un fuerte llamamiento a Norcorea para que renuncie a la prueba del misil de largo alcance.
La crisis misilística, que comenzó con una denuncia estadounidense el 19 de mayo pasado, se agravó el último fin de semana cuando fuentes de Washington y de Tokio dijeron que el experimento era inminente.
Diálogo. Yonhap citó a Han Song-ryol, número dos de la misión norcoreana en Naciones Unidas en Nueva York, diciendo que Pyongyang tenía derecho a desarrollar y probar misiles, pero que le gustaría mejorar la situación a través del diálogo.
“Sabemos que Estados Unidos está preocupado sobre nuestro lanzamiento de prueba de un misil”, dijo Han en una conversación por teléfono con Yonhap. “Nuestra posición es resolver esta situación a través de discusiones”, agregó.
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