NUEVO REVÉS CONTRA UN POLÉMICO DOCENTE
Un grupo de ex combatientes de Malvinas formalizó ayer, en la sede local de la Secretaría de Derechos Humanos de la provincia, la denuncia contra el profesor que los agravió y discriminó. Los ex soldados ratificaron su objeción a los dichos de Rubén Sobrán junto a la familia de José Chaparro, el alumno que la semana pasada hizo públicas las expresiones del abogado en la escuela Gregoria Matorras de San Martín.
De la reunión participaron los representantes del Centro de ex Combatientes de Malvinas, el adolescente mencionado y su mamá María del Carmen, quienes fueron recibidos por el subsecretario de Derechos Humanos, Víctor Aliprandi. Si bien Mario, el papá de José y héroe en el Atlántico Sur, llegó puntualmente junto a su familia, prefirió no participar de la entrevista y aguardó en la calle.
Durante el encuentro los ex combatientes insistieron en su posición ante las autoridades provinciales. Además detallaron los hechos y brindaron su impresión sobre la personalidad del profesor Rubén Sobrán, con el que matuvieron una reunión el jueves pasado cuando fueron a pedirle explicaciones por sus declaraciones.
“Dio muestras claras de una personalidad muy vehemente y que no mide sus palabras en su nivel de educador”, indicó Julio Más, en representación del centro. Y agregó: “Más que el tema Malvinas, estamos molestos y preocupados por la posición de esta persona. Es un educador que no se da cuenta que forma ideología y valores. No está capacitado para estar frente a los alumnos. Viniendo de una persona así, el tema es mucho más grave”.
Aliprandi escuchó atentamente la versión de los hechos, mientras la mamá de José describió la experiencia que le tocó vivir cuando su hijo relató las palabras del profesor refiriéndose a los ex combatientes como “negros de mierda que se cagaron muriendo”. María del Carmen comentó que, ante la reacción del adolescente defendiendo la condición de los héroes de Malvinas, Sobrán le dijo que “no era inteligente por hablar”, a diferencia de sus compañeros que callaron.
Un tema “grave”
Para el subsecretario provincial de Derechos Humanos, el tema “es grave, por el ámbito en el que se desarrolló y porque revela un desprecio hacia la clase social de los soldados. Nuestra función es velar para que este tipo de cosas no ocurran”. Si bien el funcionario dejó en claro que las actuaciones y el expediente del caso están en manos del Ministerio de Educación -encargado de determinar, luego de una investigación, el futuro laboral del profesor-, no titubeó en afirmar: “Si se le va la lengua, que se dedique a sellar libretas, porque no puede educar a las nuevas generaciones”.
Aliprandi sostuvo que la escuela debe ser “un templo de la democracia, de igualdad y libertad. Que estas cosas sucedan en un colegio tiene una gravedad mayor y mucho más aún frente a los alumnos”.
Finalmente el funcionario provincial se comprometió a seguir de cerca los acontecimientos y a elevar el acta de denuncia al Ministerio de Educación para que se incorpore al expediente, mientras que una copia será remitida al Instituto Nacional contra la Discriminación (Inadi).
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