NUEVO TESTIMONIO DEL HIJO DE UN DESAPARECIDO TORTURADO EN EL POZO
El hijo de un desaparecido durante la última dictadura se presentó ayer ante la justicia federal para aportar un testimonio que revela que su padre fue torturado en el Servicio de Informaciones de la Policía, en el sótano de la Jefatura. Se trata de Pedro Bouvier, hijo de Oscar Alfredo, detenido el 27 de setiembre de 1976 a las 15, en cercanías del Swift tras lo cual nunca más se supo nada de él.
Pedro Bouvier recordó ayer ante el juez federal Omar Digerónimo
que su padre tenía 22 años cuando fue secuestrado por un grupo de tareas a bordo de dos Ford Falcon verde sin patentes, tan usuales en aquella época. Su familia presentó innumerables recursos ante la justicia pero ninguno de ellos arrojó algo de luz sobre el paradero de Oscar Bouvier.
Nadia Schujman, abogada del Equipo Jurídico de Derechos Humanos fue quien acompañó a Bouvier hijo a concretar la presentación de esta denuncia que hasta ayer no figuraba en la justicia. La letrada explicó que “el año pasado en el marco de uno de los juicios por la Verdad Histórica se encontraron con el testimonio de una mujer que dice haber escuchado cómo lo torturaban a Bouvier en El Pozo de la Jefatura, en Dorrego y San Lorenzo”.
No hay hasta el momento más testimonios que éste sobre el destino de Bouvier que se encuentra desaparecido, pero se espera que la ampliación de esta declaración permita conocer su destino, que se sospecha fue el de la muerte esa misma noche en el marco de la sesión de tortura.
En tanto ayer declaró ante la justicia federal el coronel retirado Carlos Ramírez, quien como jefe de la policía santafesina entre 1976 y 1978 está imputado por todos los hechos de torturas, secuestros y desapariciones ocurridos en todo el territorio provincial donde tuvieron activa participación efectivos policiales.
Ramírez, quien se presentó ante el juez Digerónimo el último lunes luego que libraran contra él un pedido de captura, es defendido por los abogados Jáuregui y Sirio, los mismos letrados patrocinantes del ex general Luciano Jáuregui, padre del primero.
En su declaración de ayer planteó en la causa Feced “una defensa técnica, es decir pidió la nulidad de la indagatoria cuestionando la validez del indulto”, según reveló una fuente judicial.
Sin embargo, en el marco de la causa San Lorenzo, aceptó declarar aunque deslindando responsabilidades. En este expediente fueron detenidos el ex concejal Pedro Rodríguez, el ex capitán Horacio Maderna, y el ex teniente coronel Rubén Cervera, quien fuera además jefe del Batallón de Arsenales 121. Los tres están imputados por el secuestro y las torturas de Carlos Abalos y Manuel Casado.
También en el marco de la causa Fábrica Militar de Armas Domingo Matheu declaró ayer un hombre de apellido Caliotti, quien se desempeñara como soldado conscripto durante la última dictadura destinado a esa a unidad militar. Caliotti aportó nombres, jerarquías y habló del funcionamiento de esta dependencia del Ejército.
Para hoy a las 9.30 se espera la declaración del periodista Horacio Verbitsky, como presidente del CELS (Centro de Estudios Legales y Sociales) en el marco de esta misma causa. El testimonio fue pedido por la abogada de Adriana Arce, Ana María Figueroa, para que confirme la declaración de un quebrado servicio de inteligencia del Ejército cuyo nombre es Francisco Bueno. El testimonio de Bueno es uno de los pilares del funcionamiento del sistema represivo de esta región, y fue hecho ante el CELS en los primeros años de la democracia. Basado en el mismo fueron identificados varios de los responsables del terrorismo de Estado, aunque hasta la actualidad no pudo establecerse paradero alguno para citarlo a declarar.
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