NUEVOS COMBATES EN MEDIO ORIENTE ALEJAN LA POSIBILIDAD DE FIRMAR UNA TREGUA
Milicianos del grupo chií libanés Hezbollah y soldados israelíes entablaron hoy fieros combates en enclaves estratégicos en el interior de Líbano, al mismo tiempo que la Marina y la Aviación judías proseguían sus bombardeos y mataban a nueve personas.
Los combates se extendieron hoy hacia los municipios de Burj al-Muluk, Klaiah y Qantara, más al norte de la localidad fronteriza de Taibe, donde las tropas israelíes han logrado levantar un puesto militar avanzado en territorio libanés.
Según miembros de la Resistencia Islámica, brazo armado de Hizbula, citados por fuentes de Seguridad libanesas, en las escaramuzas han conseguido infligirle “varias bajas” al Ejército hebreo.
Uno de los tiroteos más cruentos tuvo lugar esta mañana en el extrarradio del pueblo de Qantara, a unos ocho kilómetros al norte de la frontera, donde la Resistencia dice haber destruido dos tanques israelíes y causado heridas a al menos diez uniformados. Israel ha admitido que ha habido duros enfrentamientos armados en la citada población, pero no ofreció más detalles.
En la aldea de Burj al-Muluk, Hizbula asegura haber destruido otros dos carros de combate, mientras que en Debel, a unos cinco kilómetros de la frontera, dice haber causado “varias víctimas” en el Ejército hebreo.
Además, ha habido combates en Bint Yibel y Aita al-Shaab, dos poblaciones que Israel necesita controlar si desea ampliar su ofensiva más al norte.
Con este objetivo, el Gobierno israelí se reúne hoy para decidir si da luz verde a un plan diseñado para llegar al margen del río Litani, donde crearía una franja de seguridad como la que mantuvo hasta mayo de 2000, fecha en la que se tuvo que retirar bajo la presión de Hezbollah.
Mientras los combates se recrudecen en el sur, la Aviación y la Marina israelíes no cesan su castigo a otras zonas del país. Según fuentes policiales, al menos nueve personas, siete de ellas de la misma familia, murieron hoy en dos bombardeos israelíes sobre el valle de la Beka y el campo de refugiados palestinos de Ain Helu, el más grande del Líbano.
El de esta noche ha sido el primer ataque del Ejército israelí a uno de los doce campamentos palestinos que existen en el Líbano desde que hace 29 días comenzara la actual guerra con el grupo chií libanés Hezbollah. Fuentes militares israelíes justificaron la acción de la Marina con el argumento de que entre sus estrechos y atestados callejones, en los que viven de 70.000 palestinos, se refugiaban miembros de la Resistencia Islámica.
En el Líbano viven cerca de 400.000 palestinos en campos-ciudades que gozan de extraterritorialidad y en las que ellos mismos son la autoridad. Además, esta noche, otros siete civiles libaneses murieron en un bombardeo de la aviación israelí sobre la localidad de Masgarad, en el valle oriental de la Beka, informaron fuentes policiales. Las víctimas eran todos miembros de una misma familia que vivía en un inmueble de esta región, uno de los bastiones del grupo chií libanés Hezbollah. Desde que hace 29 días estallara la guerra, en el Líbano ya han muerto más de un millar de civiles y cerca de un millón se han visto obligados a desplazarse.
Israel analiza extender la ofensiva
Autoridades israelíes discutían una posible expansión ofensiva en Líbano contra la guerrilla Hezbollah, cuyos lanzamientos de cohete hacia territorio de Israel no han cesado.
Mientras, el subsecretario de estado de Estados Unidos, David Welch, llegó el miércoles en visita sorpresa a Beirut, para reunirse con el primer ministro Fuad Saniora y el presidente del parlamento Nabih Berr.
En paralelo, en Ankara, el ministro de relaciones exteriores de Arabia Saudí, Saud al-Faisal, se reunió con su homólogo de Turquía para conversar sobre la crisis en Líbano, un día después de que el rey de su país fustigara a Israel por su ofensiva en la zona.
En Jerusalén, el secretario israelí de defensa, Amir Peretz, le adelantó al ministro de relaciones exteriores de Alemania, Frank-Walter Steinmeier, quien se encuentra de visita diplomática en Jerusalén, que el miércoles le pediría a su gabinete de seguridad aprobar un plan para expandir la operaciones al sur de Líbano con miras a enfrentar los lanzamientos de cohetes de Hezbollah.
“No vamos a consentir una situación en la que una solución diplomática no nos garantiza estabilidad y quietud por muchos años”, dijo Peretz al ser citado por asistentes a la reunión.
Quedó claro para los participantes que el plan implica riesgos considerables. Además de la crítica internacional, que acusaría el estado judío de sabotear los esfuerzos diplomáticos, se prevée que Israel sufriría entre 100 a 200 nuevas bajas militares, según declaró una fuente en condición anónima.
Se calcula que desde el inicio de los combates del 12 de julio, Hezbollah ha lanzado más de 3.100 cohetes hacia Israel. En general, los enfrentamientos han dejado 689 víctima fatales en Líbano, en tanto Israel ha sufrido 103 bajas, de las cuales 67 han sido soldados. i.
El martes los enfrentamientos entre las fuerzas israelíes y los guerrilleros de Hezbollah aumentaron en el sur libanés al mismo tiempo que los delegados diplomáticos de las Naciones Unidas se afanaban por mantener a flote un plan de paz, pese a los reiterados pedidos árabes de que Israel se repliegue de inmediato de la nación vecina.
El gobierno libanés prometió destinar hasta 15.000 soldados a una posible fuerza de paz internacional emplazada en el sur del país e insistió que los días de Jezbolá como estado dentro de un estado llegarán pronto a su fin. La propuesta militar fue respaldado por dos miembros de Jezbolá en el gabinete libanés, cuyo grupo es patrocinado por Irán y Siria.
El primer ministro israelí Ehud Olmert consideró “interesante” la propuesta libanesa. En Washington, el vocero del Departamento de Estado, Sean McCormack, la calificó de “significativa”.
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