"NUMERAL 15", NUEVO PROYECTO TELEVISIVO DE TELEFONICA
Con una historia policial, con algún matiz de suspenso, debutó (lunes a las 23, por Telefé) el proyecto televisivo de Telefónica celebrando sus quince años en el país: Numeral 15 es una apuesta ambiciosa cuyo núcleo central es la reunión de ocho directores de cine para realizar otros tantos unitarios. Los convocados son Carlos Sorín, Eliseo Subiela, Luis Puenzo, Juan Taratuto, la dupla Flavio Nardini/Cristian Bernard, Albertina Carri, Pucho Mentasti y Diego Kaplan. El único nexo que ha de vincular a todas las historias, ya que los géneros serán diversos —del documental al realismo mágico, de la comedia romántica al suspenso—, será el protagonismo del teléfono, a través de una llamada o bien de un mensaje de texto.
Fue lo que sucedió en Ringtones, el primer capítulo, que contó con dirección de Juan Taratuto (No sos vos soy yo) y guión de Alejandro Ocón (Historias de sexo de gente común). En pleno velatorio de Juan, un hombre asesinado a balazos por un ajuste de cuentas, suena el celular… del muerto. El encargado de atender no es otro que Pedro, su hermano gemelo (Adrián Navarro en ambos roles), quien, a partir de ese momento, y haciéndose pasar por el muerto, se verá envuelto en una vertiginosa espiral de sexo, suspenso y ambición que le costará la vida. La llave de todo ello será la amante de Juan, una arrolladora Carolina Peleritti, que planeaba huir con él llevándose la plata de la obra social de su pareja, un sindicalista de peso, interpretado por Jorge Lanata.
La historia, contada con prolijidad por Taratuto, adoleció, por un lado, de cierto esquematismo, y por el otro, del peligro siempre latente en estos casos. Como es el hecho de que la premisa básica (en este caso el protagonismo telefónico) termine forzando situaciones a contrapelo de toda lógica. Por sólo citar un ejemplo en cada sentido, no resulta creíble que la amante nunca se percate del “cambio” (más allá de un “Estás raro, boludo”), mientras que no asoma como menos absurdo que el muerto tenga su celular encima. Y, para colmo, prendido. Dos cosas que, eventualmente, podrían haber tenido justificación sólo si el tono del relato hubiera sido otro.
Por las características del ciclo —diferentes directores, autores y elencos—, no habrá que esperar homogeneidad en la propuesta y es más que probable que la misma presente desniveles entre capítulos. Lo que no admite discusión es que la idea desarrollada por Fire Advertainment y producida por Endemol constituye un muy buen intento por mejorar la siempre complicada sinergia entre marcas y contenidos.
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