OBEID ASEGURÓ QUE METERÁ PRESOS A “LOS QUE VENGAN A TIRARNOS PORQUERÍAS”
“A quienes quieran venir a tirar cualquier porquería a la Provincia de Santa Fe los vamos a meter presos”. Con esa frase contundente, el Gobernador Jorge Obeid sintetizó su postura de abortar el posible ingreso a territorio santafesino de un cargamento de sustancias químicas peligrosas proveniente de la ciudad de Córdoba, como publicó La Capital. “La posición que la provincia tiene sobre este tema es firme e inmodificable”, sostuvo el Mandatario tras asegurar que instruyó al Secretario de Medio Ambiente, Marcelo Terenzio, para que notificara a su par de la Nación y al Presidente de Senasa “sobre el malestar y la preocupación que sentimos por la aparente decisión de trasladar estos residuos tóxicos a nuestra provincia sin haber sido informados oficialmente”.
En ese sentido, la misiva enviada a los responsables de esos organismos los a “que se abstengan de autorizar cualquier actividad que importe franquear el transporte de sustancias dentro del territorio de la Provincia de Santa Fe”, al tiempo que les advierte que “el Gobierno santafesino, en ejercicio de atribuciones propias de policía de seguridad, ha impartido las instrucciones pertinentes para impedir cualquier acción que no se adecue a los presupuestos legales”.
“Eso, en buen romance, quiere decir que quien venga a tirar cualquier porquería a la Provincia terminará preso”, explicó Obeid luego de leer textualmente algunos párrafos de la nota cuya copia poseía al momento de ser consultado por este diario, en el marco de un acto que presidio en esta localidad para entregar subsidios y ambulancias a varias comunas del sur provincial.
El Gobernador calificó lo sucedido como “una desprolijidad muy grande” y sostuvo que “más allá de las facultades que tienen la Secretaría de Medio Ambiente de la Nación y el Senasa para velar por la salud de la población, hay que respetar el federalismo y a las autoridades provinciales”.
“En principio no responsabilizo a nadie porque todavía no entró ningún cargamento químico a la Provincia, pero garantizo que tampoco dejaré que ingrese cualquier porquería contaminante a nuestro territorio”, remarcó.
La determinación del Gobierno de Santa Fe de impedir el ingreso de un cargamento de DDT -que según algunas fuentes se trataría de productos que lo contienen y no en su estado puro-, programado para hoy, había sido anunciado muy temprano por el Secretario de Medio Ambiente y Desarrollo Sustentable, Marcelo Terenzio.
Los tóxicos prohibidos de referencia estuvieron almacenados durante más de 30 años en un galpón ubicado en un barrio de la ciudad de Córdoba e iban a ser despachados con destino a San Lorenzo, donde se preveía mantenerlos por 90 días hasta que se decidiera su destino final.
Ante una consulta de La Capital, Terenzio aseguró que en las primeras horas del viernes, entabló una comunicación informal con funcionarios del área medioambiental de la Nación para imponerlos sobre el rechazo decidido por el Gobernador Obeid.
Las autoridades nacionales habían autorizado el transporte interjurisdiccional de los plaguicidas para que quedaran depositados provisoriamente en la empresa sanlorencina IDM hasta decidir su destino. Ahora la cartera ambientalista será la encargada de comunicar a la empresa receptora y a la transportista, así como al Senasa -organismo depositario de los químicos-, sobre la suspensión del operativo de traslado.
Terenzio, aclaró que la intención de Medio Ambiente de la Nación “consistía sólo en depositar los insecticidas y no eliminarlos, debido a que desechar este tipo de residuos no está permitido por la Nación ni por la Provincia”.
El funcionario precisó que la decisión se tomó para evitar que el problema simplemente pasara de una Provincia a otra y que al final la cuestión quedara sin resolverse.
“Una de las posibles soluciones sería exportar los productos tóxicos a países que tienen la metodología para eliminarlos y no depositarlos aquí, porque estaríamos en la misma situación en que se encuentran ahora los cordobeses y ante el riesgo de que el problema se extienda en el tiempo”.
Por esa razón, Terenzio comunicó informalmente la decisión a la esfera nacional e inmediatamente se suspendió el traslado anunciado para este el fin de semana a la histórica ciudad del cordón industrial.
“Desconozco en qué condiciones están estos residuos. Pero la peligrosidad se determina de acuerdo a la exposición, la cantidad, la concentración y el tipo de desecho. Estos puntos señalarán el nivel de confinamiento que deben tener para no poner en riesgo la salud de la población, ni afectar recursos naturales”, explicó el funcionario.
Los químicos permanecen bajo posesión del Senasa, organismo que deberá buscar junto al Ministerio de Salud y Medio Ambiente de la Nación, una solución para la problemática que ocasionó el almacenaje de los insecticidas. El Senasa había sido denunciado penalmente por la Fundación para la Defensa del Ambiente (Funam) por el almacenaje ilegal de las doce toneladas de plaguicidas prohibidos -entre ellas once de DDT- en el barrio Alta Córdoba de la capital mediterránea, una zona densamente poblada.
Según un informe de la Funam, “el depósito se encontraba en pésimas condiciones. 13 personas, entre ellas cinco niños, vivían dentro de ese galpón y muchos vecinos estarían contaminados”.
El Presidente de la institución, el biólogo Raúl Montenegro, aseguró que el depósito “es una bomba química” y que la actitud del Senasa “resulta vergonzosa por tratarse de un organismo público que violó la ley de la provincia de Córdoba que prohíbe -irónicamente- depositar plaguicidas prohibidos por el Senasa”, sostuvo Montenegro.
Este contenido no está abierto a comentarios

