OBEID DIO POR TERMINADOS SUS DESACUERDOS CON K
Jorge Obeid proclamó ayer el fin de cualquier disputa con el presidente Néstor Kirchner. “Se terminaron los chispazos, aunque nunca fueron tantos”, dijo el gobernador. Y se lamentó por una confrontación política después de su paso por el Mausoleo de San Vicente, donde compartió la gran foto con Eduardo Duhalde y su colega de Córdoba, José Manuel de la Sota, entre otros.
“Ya hice una autocrítica”, se despachó el mandatario. “Por ahí, dediqué demasiado tiempo a temas políticos partidarios que me llevaron a descuidar la tarea fundamental para la que me eligió la ciudadanía: hacer un buen gobierno. Entonces, pondré todo mi esfuerzo en la gestión y por añadidura desaparece cualquier otro tipo de conflicto”, explicó. Ya alineado con la Casa Rosada, Obeid evitó arriesgar sobre la pelea de fondo: Kirchner‑Duhalde. “No hablo ni me meto en ese tema”.
Obeid se mostró ayer muy distendido después de dejar el Poder Ejecutivo a cargo de la vicegobernadora María Eugenia Bielsa, para acompañar hoy a Kirchner en su viaje a China. “La lectura política es clara”, dijo cuando le preguntaron sobre el gesto presidencial de sumarlo a la comitiva junto a una docena de empresarios de la provincia. “El hecho de haber sido invitado por el Presidente para una misión oficial de la importancia que tiene ésta, la primera a un país como China, debe ser leído como lo que es: un respaldo del Presidente a nuestra gestión. Y a la recíproca: el apoyo que le damos y le seguiremos dando en todo momento al gobierno nacional”.
‑¿Se terminaron los chispazos?
‑Se terminaron los chispazos, aunque nunca fueron tantos -repitió Obeid.
‑¿Y también con los funcionarios del gabinete nacional?
‑Absolutamente. El gobierno nacional es mi gobierno. Yo peleé para llegue el presidente Kirchner. Lo apoyamos desde el primer día y lo seguiremos apoyando. Más aún cuando lleva adelante muchas posturas por las que luchamos tanto tiempo, como poner en su lugar a los acreedores internacionales con una importantísima quita en la deuda externa que llega a casi 61.000 millones de dólares, lo que significa mayor cantidad de dinero para atender los problemas de los argentinos.
‑¿Y a qué atribuye el entredicho con Kircher? -preguntó Rosario/12.
‑Ya hice una autocrítica. Por ahí, dediqué demasiado tiempo, excesivo tiempo, a temas políticos partidarios que me llevaron a resentir o descuidar la tarea fundamental para la que me eligió la ciudadanía: hacer un buen gobierno. Entonces, pondré todo mi esfuerzo en la gestión y por añadidura, desaparece cualquier otro tipo de conflicto.
‑¿Eso significa que no vuelve más a la presidencia del PJ?
‑No, eso es otra cosa. Mi alejamiento de la presidencia del PJ es circunstancial. Es la consecuencia de que no quiero interferir en un debate del justicialismo porque tengo una posición tomada a favor de la derogación de la Ley de Lemas. Cuando termine todo eso y se sancione el nuevo sistema electoral de la provincia, volveré a mi cargo en el partido.
‑¿O sea que descarta que su proyecto de derogar la Ley de Lemas se aprobará en la Legislatura?
‑Yo espero que sí. Y espero que sea en los plazos que se ha fijado (la Cámara de Diputados) que es la primera o segunda semana del mes de agosto.
‑¿Qué opina de la puja entre el presidente Kirchner y Duhalde?
‑No hablo ni me meto en ese tema -se excusó Obeid.
‑¿Y cómo está su relación política con Duhalde?
‑Tengo una excelente relación personal de muchos años, como también la tengo con Kirchner. Mi intención es seguir así, en buena relación con los dos. Pero nadie debe tener dudas que voy a estar embanderado junto al presidente de la Nación.
‑¿Hace mucho que no habla con Reutemann?
‑Hablé por teléfono hace unos días. Siempre hablamos.
‑¿Temas partidarios?
‑No, conversamos sobre temas generales de la provincia y del país.
‑¿Cómo se ubica? ¿Detrás de Kirchner o de Reutemann?
‑Yo estoy convencido de que no hay ninguna contradicción entre lo que plantea uno y otro. Soy un componedor y no voy exacerbar los conflictos.
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