OBEID GARANTIZÓ QUE LA BIBLIOTECA VIGIL RECUPERARÁ SU PATRIMONIO
“La voluntad política es que la Biblioteca Vigil recupere los bienes que le fueron saqueados por el gobierno militar. Estoy convencido de que tiene que haber una reivindicación histórica”. Con esas palabras, el gobernador Jorge Obeid anunció ayer en Santa Fe que no se va a ir de esta gestión sin que la Biblioteca Popular Constancio C. Vigil de Rosario recupere “todas las propiedades” que en su momento robaron los militares de la dictadura en 1977.
Prometió también que las actuales oficinas de la delegación local del Ministerio de Educación que ocupan parte del edificio se trasladarán a la sede del gobierno en Rosario a lo largo de su administración provincial –“no es una cosa que se va a hacer de un día para otro”, aclaró–. Y en ese sentido recordó que ya desde su primera gestión prometió que allí se iban a concentrar las actividades gubernamentales, desperdigadas en distintos edificios de la ciudad.
El gobernador sostuvo que comparte “plenamente” la idea impulsada por la comisión integrada por vecinos del barrio La Tablada y ex alumnos y directivos de la biblioteca –avalada también por el intendente Miguel Lifschitz– que intentan recuperar las instalaciones de Alem y Gaboto donde funcionó durante años una de las experiencias de educación popular y gratuita más importantes de América latina.
Por eso Obeid le encomendó a la ministra de Educación de la provincia, Carola Nin, que le consiga los antecedentes jurídicos de la expropiación de los bienes de la institución por parte de los militares de la dictadura. “Estoy convencido que tiene que haber una reivindicación histórica”, remarcó.
En la década del 50, el proyecto de la Vigil comenzó con una pequeña biblioteca para brindar libros y material de consulta a los vecinos de La Tablada. Pero con el transcurrir del tiempo, la propuesta se expandió y en pocos años la gente del barrio fue testigo de la construcción de una escuela primaria y otra secundaria, un jardín maternal y hasta una universidad popular.
En sus primeros años, el lugar alojaba a los chicos de la zona, pero después la Vigil se convirtió en el paradigma de una educación progresista e integral para todos los rosarinos.
Pero en febrero de 1977 la última dictadura militar intervino la institución y produjo uno de los saqueos y quema de libros más terribles en la historia del siglo XX. Por eso el mandatario santafesino admitió que hoy existe un problema jurídico dado que “no existe la sociedad que conformaba lo que era la Biblioteca Vigil”. Pero enseguida aclaró que más allá de ello, “la voluntad política de este gobierno es hacer una reparación histórica de la Vigil”.
Consultado sobre qué se iba a hacer con las oficinas del gobierno provincial que funcionan en el edificio, Obeid recordó que durante su anterior gobierno provincial hizo “una reparación histórica, que fue poner nuevamente en funcionamiento el Observatorio de la Vigil que había sido desmantelado, saqueado y robado por el gobierno militar. Ese observatorio –continuó– está funcionando y la idea es que la biblioteca pueda recuperar todas las propiedades que le saquearon en su momento”.
En ese contexto, el mandatario santafesino recordó que no hay que olvidarse tampoco que al término de su primera gestión dispuso que todas las actividades del gobierno provincial se concentren en la actual sede del gobierno de la ciudad de Rosario o sea en el edificio de la ex Jefatura. Por eso manifestó que “no es una cosa que se va a poder solucionar de hoy para mañana. Pero la voluntad política es que la Biblioteca Vigil recupere los bienes que le fueron saqueados”, insistió.
Lifschitz también apoya la restitución
El intendente Miguel Lifschitz prometió ayer un amplio apoyo de la municipalidad a las gestiones que un grupo de vecinos y simpatizantes de la recordada Biblioteca Popular Constancio C. Vigil viene realizando para lograr la restitución de la personería jurídica y el patrimonio de la institución, como paso inicial para su recuperación y reactivación definitiva.
El intendente dijo que se trata de un acto de justicia y de reparación histórica, al recordar que la biblioteca se creó en 1953 y llegó a contar con 70.000 volúmenes, más allá de la notable labor educativa, cultural, social y mutualista que la caracterizó durante décadas, hasta su desmantelamiento durante la intervención militar de la última dictadura.
El característico edificio de Alem y Gaboto, que fuera sede de la entidad, fue vendido al gobierno de la provincia en 1981 y actualmente está ocupado por institutos y delegaciones que dependen del ministerio de Educación provincial. Gran parte del patrimonio de la institución fue saqueado, desmantelado y destruido a partir de la intervención militar que se inició en febrero de 1977. Ocho miembros de la comisión directiva de la época fueron secuestrados de sus hogares y encarcelados
Este contenido no está abierto a comentarios

