OBEID: “LO QUE OPINE EL GRUPO SUEZ A MÍ ME TIENE SIN CUIDADO”
“Yo no quisiera adelantar opiniones hasta no conversar este mediodía con el Ministro Julio de Vido en Buenos Aires. Esta claro que, tanto a nivel nacional como provincial se registran conflictos con la empresa que pertenece al grupo Suez, que es de Francia. Nosotros seguimos con mucha atención las negociaciones del Gobierno Nacional y hemos acompañado los pasos que ha realizado el presidente”, dijo Obeid en diálogo con una cronista de LT 10.
Más adelante, el primer mandatario expresó que “me tiene sin cuidado lo que opine el grupo Suez, siempre y cuando no vaya contra las cláusulas del contrato de concesión vigente, a las que se comprometió la provincia”, manifestó en referencia al permiso que debería pedir el Estado si quiere realizar las obras de cloacas. “Esto se resuelve en el nivel jurídico, nadie le puede impedir al Gobierno que haga su propia empresa, más allá de la concesión que no hizo los trabajo que se comprometió a realizar”.
Del mismo modo, el gobernador dijo que “no voy a realizar acciones que le cuesten un juicio a la provincia, nos movemos con cautela y respaldo jurídico. Yo no quiero adelantar opiniones hasta tanto no me reúna con el Ministro Julio de Vido”, finalizó.
AGUAS ARGENTINAS DICE ESTAR ABIERTA A NEGOCIAR “TODAS LAS ATERNATIVAS”
Entre ellas figura la posibilidad de que el Estado participe en la sociedad. Esta es una de las pretensiones del Gobierno en la dura renegociación que mantiene con la empresa controlada por el grupo francés Suez.
Aguas Argentinas no descarta que el Estado se convierta en socio de la empresa que hoy maneja la concesión de agua más importante del país. Esta es una de las pretensiones del Gobierno en la dura renegociación que mantiene con la empresa controlada por el grupo francés Suez.
“Se están evaluando todas las alternativas”, señaló una fuente de la empresa. Y añadió: “Eso incluye la posición que manifestó el ministro de Planificación, Julio de Vido, cuando se refirió a que el Gobierno estaba negociando de qué manera se podrían integrar inversiones del Estado en la compañía”.
Desde Aguas insistieron en que “las negociaciones siguen su curso” y que a partir de esta semana empezó a regir un nuevo cronograma de reuniones entre los técnicos de la empresa y la Uniren, la unidad de renegociación de los contratos de los servicios públicos.
Pero, a diferencia de la semana pasada, cuando las partes se sentaron a negociar en París los términos de la relación contractual, ayer la empresa manifestó una mayor predisposición a evitar la rescisión del contrato, una posibilidad que se barajó firmemente en los últimos días. “Hay espíritu de acordar con el Gobierno lo antes posible porque es un tema que ya viene desde hace tres años”, señaló otra fuente ligada a las tratativas.
De Vido dijo el domingo, al llegar de Europa, que “la negociación se encaminaba lentamente hacia un punto de decisiones importantes en el curso de las próximas semanas”. El Gobierno sostiene que, si el Estado argentino tiene que hacer un aporte de capitales para que la empresa concrete las obras necesarias para que el servicio funcione correctamente, no debe hacerlo gratis sino que debe obtener un porcentaje del capital accionario de la concesión.
Este tramo de las negociaciones es el más complicado ya que la empresa defiende su postura de tener el control del dinero invertido. Del lado oficial, las negociaciones también se manejan con suma cautela porque una rescisión del contrato implicaría que la empresa salga a defenderse jurídicamente. Su arma principal es la demanda que presentó en el CIADI, el organismo internacional encargado de arbitrar en este tipo de conflictos, por la pesificación de las tarifas y por la Ley de Emergencia Económica que las congeló. Se trata de una demanda por 1.700 millones de dólares.
Otro ingrediente que pesa en la mesa de discusiones es la deuda que tiene Aguas Argentinas. Es un monto que suma 650 millones de dólares y que la empresa acumula por haber pedido financiamiento a los órganos internacionales de préstamo. Un compromiso, del que Aguas debería hacerse cargo en el caso de rescindirse la concesión.
El acta acuerdo que la empresa firmó con el Gobierno nacional el 11 de mayo del año pasado, en el que la empresa se comprometía a hacer las inversiones de ese año sin aumentar las tarifas, venció el 31 de diciembre. El compromiso de Aguas era de invertir 240 millones de pesos durante el 2004, de los cuales 150 salieron de inversiones genuinas de la empresa y el resto de un fondo fiduciario.
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