OBEID: "NO VOY A CAMBIAR MIS IDEAS PORQUE UN LOCO TIRÓ UNA BOTELLA"
Al mismo tiempo que los cortes de calle se multiplicaban ayer en la capital provincial, el gobernador Jorge Obeid, un día después de verse obligado a permanecer encerrado en el Arzobispado de Santa Fe y conseguir la salida al cabo de tres horas por una puerta lateral, insistió con el “diálogo” como salida del conflicto al tiempo que descartó el pago de una nueva cuota de dinero reclamada por las víctimas de la inundación de abril pasado. Y sostuvo que “el tipo que tiró la botella” cuando intentó hablar con los damnificados en medio de la tensa situación vivida en la sede eclesiástica “no es un inundado, es un barrabrava”, sin dejar de reconocer que “el tema central de los piquetes y los inundados es la pobreza: no voy a cambiar mi idea porque uno o dos locos tiren una botella”.
Por su parte, el ministro de Gobierno, Alberto Gianeschi, calificó de “sumamente grave” el incidente protagonizado por Obeid en el Arzobispado santafesino el lunes pasado. Pero opinó que se trató de un “hecho aislado no preparado” e instó al “diálogo” descartando medidas de “represión” para calmar las aguas.
En tanto, el arzobispo de Santa Fe, José María Arancedo, instó a que el gobernador “reciba a representantes” de los afectados para empezar a resolver caso por caso debido a que el “Estado no puede estar ausente”.
“HUBO GENTE INFILTRADA”
La Coordinadora de Barrios Inundados volvió a pronunciarse ayer sobre los incidentes. Si bien reivindicó los reclamos de las víctimas de la inundación, Luis Campos reconoció que anteayer “hubo gente infiltrada que responde a otros partidos políticos”.
En tanto, a la mañana temprano unas quince personas de la Federación de Tierra y Vivienda, que también padecieron las consecuencias de la inundación y responden a Juan Dávalo –el dirigente desocupado de Santa Fe suspendido por su organización nacional– tomaron la Catedral Metropolitana en forma pacífica por unas horas, aunque dejaron ingresar y salir a los feligreses que se acercaban al templo. La idea fue solicitarle al titular de la Iglesia santafesina su mediación para que los pedidos sean escuchados por las autoridades.
El arzobispo de Santa Fe, monseñor José María Arancedo, se mostró “dolido” ayer por las horas violentas que un día antes vivió la capital provincial, y reconoció que “no esperaba lo que pasó” con el gobernador Obeid.
El ministro de la Iglesia Católica abogó para que el mandatario santafesino “reciba a un grupo de representantes” de las víctimas de la inundación para empezar a “resolver los casos puntualmente” y señaló: “Desde ya que cuentan conmigo en todo lo que es la mediación. A veces el gobernador puede dialogar, pero a él también le cuesta afrontar situaciones como las que pasaron ayer (por anteayer)”.
El religioso recordó que en esos momentos, al salir un par de veces a la puerta, le dijo a la gente que comprendía “las dificultades” y señaló que “hay deudas y heridas que sanar, hay que trabajar y toda la sociedad tendrá que asumir también el compromiso de dar respuesta a hermanos nuestros, porque esa gente no son de otro planeta”.
Al efectuar un balance de lo que vivió anteayer, Obeid sostuvo que “la responsabilidad es apuntar a la pobreza y solucionar los problemas de quienes fueron dejados afuera de la sociedad. Es un tema social, no policial. Por eso antes y ahora le di ordenes claras a la policía de que ningún conflicto social se resuelva con represión policial”.
El gobernador evitó “hablar para atrás (con relación a la herencia dejada por Carlos Reutemann)” y prometió que a más tardar el martes de la semana que viene pondrá en funcionamiento el Ente de Reconstrucción de la ciudad de Santa Fe. “Hubo dos leyes votadas por la Legislatura respecto de las inundaciones: la creación del ente y la ley de emergencia para ver cuánto efectivamente había que darle a los inundados.
Lamentablemente ninguna de las dos leyes fueron reglamentadas”.
En ese marco sostuvo que en estos días estuvo “con la picana en el trasero” de sus asesores jurídicos para que reglamenten la ley: “Lo han hecho en un tiempo récord y el lunes vamos a tener las dos leyes reglamentadas. Con eso vamos a poner en funcionamiento el ente, que es la herramienta para hacer las obras necesarias, y vamos a tener reglamentada la ley de emergencia que es la herramienta jurídica para poder salir a darle la ayuda a los afectados”, justificó el mandatario provincial.
En un rosario de explicaciones, Obeid aseguró que está impedido como gobernante para “salir y darle plata a la gente de una bolsa. Esta gente ha recibido tres cuotas de ayuda, pero la ley establece que tiene que haber una compensación entre lo que la propia ley establece que ha sido afectado por el agua y lo que haya recibido hasta ahora. Para eso necesitábamos la ley”, puntualizó.
Por su parte, la vicegobernadora María Eugenia Bielsa minimizó los incidentes protagonizados por el mandatario santafesino y opinó que “no es lo sustantivo determinar quiénes fueron” los agresores sino dejar en claro que “la protesta y el reclamo es legítimo”.
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