OBEID RATIFICA QUE EN EL 2005 NO DAN LOS TIEMPOS PARA LA REFORMA
El gobernador Jorge Obeid confirmó ayer lo que había adelantado días atrás en una entrevista exclusiva con La Capital: no dan los tiempos para llevar adelante una reforma constitucional en 2005.
“No creo que podamos convocar a elecciones constituyentes durante este año, y por ende, reformar la Constitución”, ratificó el mandatario en la ciudad de Santa Fe.
Rápidamente, el intendente rosarino, Miguel Lifschitz, calificó como “una mala noticia” la postergación del debate y recordó a este diario que la puesta en vigencia de un nuevo texto formó parte de las promesas de campaña del titular de la Casa Gris.
La argumentación que hace Obeid de la postergación de la reforma está fundamentada en el adelantamiento de los tiempos electorales en la provincia que, con el nuevo sistema de internas abiertas, obligatorias y simultáneas, comenzará a funcionar desde el mes de abril.
En verdad, los santafesinos ingresan en un año que estará cargado de campañas proselitistas, posicionamientos sesgados de cara a los procesos internos y mucho tiempo consumido en aceitar las maquinarias electorales. En el núcleo del poder político provincial se menciona por lo bajo que introducir cuestiones constitucionales en medio de una campaña que ya se inició con cruces furibundos entre el Partido Socialista (PS) y el justicialismo desnaturalizaría el valor de las modificaciones a la Carta Magna.
“A partir de la puesta en marcha del nuevo sistema electoral de primarias, nosotros tendremos que estar convocando a elecciones en el mes de abril, tanto para el orden nacional como para los comicios municipales, a lo que debería agregarse la elección de constituyentes… Y para eso se necesita la ley, algo que veo como muy improbable”, fue la justificación que ensayó el mandatario.
Consultado por La Capital, el intendente rosarino, Miguel Lifschitz, se mostró contrariado por las declaraciones de Obeid a las que accedió cuando tomó contacto con este medio: “No conocía estas declaraciones, pero tenía expectativas de que se pudiera avanzar con la reforma. Había un compromiso de que el tema sería abordado y, lamentablemente, la prolongación del debate por la ley de lemas impidió que se avance en ese sentido”, apuntó el jefe del Palacio de los Leones.
“Si no se hace este año, el tema quedaría indefinidamente postergado. Sería un error no profundizarlo en el 2005”, agregó.
La interpretación de Lifschitz es diametralmente opuesta a la formulada por el gobernador respecto a los tiempos electorales: “La oportunidad de aprovechar el acto de octubre para hacer la elección de constituyentes hubiera sido magnífica. El debate está instalado desde hace mucho, el gobernador lo asumió desde que envió el proyecto a la Legislatura. Es un paso atrás, una lástima”.
Desde el justicialismo no obeidista intuían una ofensiva opositora tras la derogación de la ley de lemas. “A esto lo dijimos antes de todo el debate. Primero venían por el derrumbe del sistema electoral, después por la autonomía y luego por la unicameralidad”, recordó ayer a este diario un diputado provincial enrolado en las filas del reutemismo.
“Los políticos de la ciudad de Santa Fe no tendrían que molestarse por el tema de la unicameralidad. Ellos tienen un único senador como los rosarinos”, dijo, chispeante, Lifschitz, quien semanas atrás pidió la eliminación de la actual composición bicameral del Palacio de las Leyes.
La cuestión que más preocupa a la dirigencia rosarina al bajarse el telón reformista es la ausencia de autonomía. “Es uno de los temas más trascendentes, y en el que la sociedad ya tomó posición, al igual que en lo relativo al reconocimiento de las regiones metropolitanas, el papel de los municipios en los servicios públicos, la concesión de Aguas Provinciales… Yo confiaba en que realmente se abriría el debate y que avanzaríamos en la reforma constitucional”, concluyó el intendente socialista.
Obeid no falta a la verdad cuando dice que en su plan original figuraba la elección de convencionales constituyentes. Es más, la lista peronista podría haber sido encabezada por Carlos Reutemann y el actual ministro de Justicia de la Nación, Horacio Rosatti, quien le confió en exclusiva a La Capital su deseo de integrar la Convención Constituyente.
“¿Es verdad que le gustaría ser convencional constituyente de la provincia?”, le pregunto este diario al funcionario. “Sí, le digo contundentemente que sí. Tendría que ver con el destino jurídico-institucional de Santa Fe, y eso me seduce. Es verdad lo que escribieron ustedes”, respondió Rosatti.
Además, muchos justicialistas santafesinos especularon con que una elección a convencional constituyente le permitiría participar (y traccionar votos) a Reutemann, el gran elector. “Eso es para los próceres, los constitucionalistas”, despejó con ironías el Lole cuando se lo consultó sobre la posibilidad de encabezar la nómina oficialista.
Pese a todas las especulaciones, la reforma constitucional, de acuerdo a las palabras de Obeid, no será desempolvada durante el 2005. Y, según la respuesta de Lifschitz, nace una nueva polémica en la política provincial.
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