OBEID TIENE CITA EN LA ROSADA
Un enviado del Presidente, Juan Carlos “Chueco” Mazzón, pasó muy temprano por el despacho de Obeid en la Casa Gris, pero evitó las declaraciones altisonantes. El anfitrión imitó el gesto: “Forma parte de la prudencia necesaria para avanzar en la resolución del conflicto”, explicó. Dos horas después, alrededor de las 11, el diputado nacional Julio Gutiérrez cumplió su parte, pero ya en la Casa Rosada: se reunió con el jefe de Gabinete, Alberto Fernández y cerró un trato. Kirchner aceptó recibir a Obeid la semana próxima cuando el gobernador regrese de un viaje de cuatro días a Brasil que iniciará el sábado. “Sólo falta poner la fecha y la hora”, anunció Gutiérrez, con cierto entusiasmo. Una vuelta de página al desaire del miércoles, cuando Kirchner recibió a los empresarios afectados por las inundaciones de Santa Fe, canceló una audiencia con el gobernador y finalizó el día con Carlos Reutemann, a pedido del propio Lole.
Mazzón llegó muy temprano a la Casa Gris, se entrevistó unos 40 minutos con Obeid y se fue por la puerta de atrás, en un intento por evitar el cerco periodístico. “Esta vez no voy a hablar”, aclaró cuando lo cruzaron en un pasillo. Obeid imitó el gesto al recorrer ‑más tarde‑ el aeropuerto de Sauce Viejo. “De temas políticos no voy a hablar, muchachos”, dijo.
‑¿Por qué? -insistió alguien.
‑Porque me piace -retrucó el gobernador en una mezcla de italiano.
‑Pero usted no es de esquivar las declaraciones políticas ¿por qué lo hace ahora?
‑Porque considero que es lo más conveniente, muchachos.
‑Es sugestivo que después de reunirse con Mazzón ninguno de los dos quiera hablar en público -lo desafió una colega.
‑Bueno, por allí forma parte de una prudencia necesaria para avanzar en la resolución del conflicto -se despachó Obeid.
Llovieron otras preguntas, pero el gobernador no aclaró si el “conflicto” con Kirchner -como lo definió‑ era “institucional o político”.
‑¿Qué piensa de la visita del presidente a Córdoba para limar asperezas con De la Sota?
‑No voy a opinar sobre eso -dijo. Y pasó del esquive al cordobés a los elogios a Kirchner. “Este es nuestro gobierno, el gobierno por el que yo trabajé para llegue a donde está y por el que voy a seguir trabajando y apoyándolo en todo momento”, apuntó.
La gestión de buenos oficios se completó en la Casa Rosada, alrededor de las 11, cuando el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, recibió al diputado Julio Gutiérrez para “evitar estos cortocircuitos y enderezar de alguna manera la relación”, entre Kirchner y Obeid, dijo el legislador ante una consulta de este diario.
Gutiérrez logró su objetivo: el Presidente recibirá al gobernador la semana próxima cuando éste regrese de su viaje a Brasil. Aunque en la audiencia habrá un desquite: también participará el propio Fernández, un funcionario al que Obeid se cansó de criticar en público y con el que sólo tiene “diferencias”.
El visitante tuvo que escuchar “algunos reproches” contra Obeid. “Pero, en realidad al gobierno nacional le interesa mantener una buena relación con el gobierno de la provincia. Y a raíz de eso se va hacer esta reunión la semana que viene con el gobernador para acomodar los tantos”, dijo Gutiérrez.
‑¿Qué desencadenó el conflicto?
‑Varias cosas. Una es la foto del Mausoleo (en la quinta de San Vicente, con Eduardo Duhalde y De la Sota). Pero hay varias situaciones políticas.
‑¿Qué actitudes de Obeid molestan más en la Casa Rosada?
‑Que haya algún acuerdo con De la Sota. Me parece que la cosa viene por ahí.
‑¿Un acuerdo?
‑Sí, que se junten. De la Sota es el número uno en el ranking de los que no quieren en el gobierno de Kirchner.
‑¿Y quién es el número dos?
‑No lo sé -dijo Gutiérrez, sin develar la incógnita.
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