OBEID: “TODOS QUIEREN VENDERLE ALGO A CHINA Y SANTA FE QUIERE UBICARSE ENTRE ELLOS”
El Gobernador santafesino Jorge Obeid se encuentra en la coqueta ciudad china de Shangai, una de las metrópolis que integra la ruta del mega raid iniciado a principios de esta semana, encabezado por el Presidente Néstor Carlos Kirchner.
Obeid, en diálogo con el Programa “Mano a Mano” – que se emite por LT 9 – expresó que “todo el mundo quiere venderle algo a China y calificó de ‘excelente’ la gira”.
Del mismo modo adelantó que “hay varios empresarios santafesinos que ya han empezado a realizar negocios, una tarea que no resulta sencilla, porque los asiáticos tienen sus tiempos, no es cuestión de ofrecer un negocio y venderlo. Hay que trabajar bastante para convencerlos”, subrayó.
Obeid señaló que ha participado de varias reuniones con empresarios y funcionarios del sector que comprende a la pública y los ferrocarriles. “Ellos están interesados en fabricar vagones y locomotoras pesadas, incluso hay un grupo que tiene interés de participar en la licitación del Ferrocarril Belgrano, aunque no saben si le van a alcanzar los tiempos”.
En otro orden de temas, informó que ayer se había firmado un acuerdo entre el gobierno argentino y la Corporación Financiera de la Construcción de China, organismo estatal, que fue refrendado por los gobernadores de la Región Centro y por el de San Juan, José Luis Gioja.
La corporación se ha mostrado interesada en realizar los estudios técnicos y aportar el financiamiento para construir el Paso de Aguas Negras, entre San Juan y Chile, túnel de 14 kilómetros, que permitiría el tránsito de mercaderías por ese lugar, los 365 días del año.
El paso permitirá la salida de la producción hacia Oriente por el puerto chileno de Coquimbo (ver aparte) y el gobernador destacó que este corredor bioceánico, que pasa por la Región Centro, termina el Puerto Alegre. Yo lo interesé al presidente Kirchner y al ministro De Vido para que dentro de este paquete se incluyan los estudios atinentes al puente entre Reconquista-Goya”, adelantó.
El gobernador explicó que por ahora es una gestión, pero que comenzaban a aparecer los caminos concretos para llevar adelante proyectos que deseaba para su administración.
“No es una misión más; más allá de las cuestiones concretas, se abre un camino a un mercado de una dimensión o de escala desconocida para la Argentina; las posibilidades son inimaginables. Los empresarios nos plantean que no tenemos escala de producción, pero el presidente en todo momento habló de la Argentina inserta en el Mercosur”, indicó el gobernador.
Finalmente se refirió a la misión comercial que la Región Centro, con la participación del CFI, organizará Shangai para octubre. “A mi regreso nos reuniremos con todos los empresarios participantes y analizaremos la experiencia vivida, porque es importantísimo preparar con anticipación los contactos para que la misión tenga éxito”, concluyó.
Este mediodía se supo que el presidente de SanCor, Miguel Altuna, participante de la misión empresaria a Pekín y Shangai, fue intervenido quirúrgicamente hoy debido a una apendicitis.
Fuentes del grupo indicaron que se reponía satisfactoriamente pero que, seguramente, iba a tener que posponer su regreso a la Argentina.
Apostillas
Empanadas y choripán fueron los únicos platos que se sirvieron anoche en la embajada argentina, a cargo de Juan Carlos Morelli. Unas doscientas personas, entre autoridades, empresarios e invitados especiales colmaron las amplias instalaciones de la sede diplomática, que al igual que otras residencias oficiales en Pekín tiene un amplio parque. El espacio vale mucho en una ciudad habitada por 12,2 millones de personas, sin embargo, el gobierno chino permitió a las delegaciones diplomáticas ocupar casonas con amplios espacios para cumplir con sus actividades.
El presidente Néstor Kirchner fue el centro de atención de los argentinos residentes en China y de los empresarios que participaron del seminario de negocios y se sumaron al agasajo. Pocos acostumbrados a que el jefe de Estado asista a este tipo de reuniones, los hombres de negocios se disputaban la figura presidencial para tomarse fotos junto con sus colegas o familiares. Mientras tanto, en la parte superior de la delegación, el canciller y el ministro Julio de Vido terminaban de formalizar los últimos acuerdos con los representantes chinos.
El grupo que más asedió a Kirchner fue el de mujeres profesionales que llegaron para trabajar en Pekín y en otras regiones de China. Entre ellas, se encontraba Carolina Mac Lean, hija de un reconocido médico de Córdoba, y que actualmente se desempeña en el área de marketing de un centro de salud. Su esposo, empleado de Chrysler, debió emigrar de la provincia cuando la empresa cerró la planta que tenía sobre la avenida Circunvalación, donde se producía el Jeep Cherokee.
Esta marca, junto con las de Fiat, Toyota y Citroen tratan de abrirse camino en un mercado dominado por productos nacionales y la alemana Audi. Ésta, produce los autos de lujos y que se usan en forma oficial, ya sea por el gobierno o por las empresas radicadas en Pekín. El vehículo de mayor uso popular es un modelo muy parecido al que Volkswagen fabricó en la Argentina con el nombre de Gacel. Éste es prácticamente el único modelo que usan los taxis, los cuales tienen una tarifa mínima de unos 10 Yuan (unos 3,5 pesos) para los trayectos que no superan un kilómetro.
Los autos ya son mucho más en la ciudad capital que las bicicletas, dando vuelta una relación que siete años atrás (cuando se produjo el traspaso de Hong Kong a China) beneficiaba ampliamente a las dos ruedas. El principal sueño de un trabajador chino es hoy lograr comprar un auto, ya que la vivienda tiene precios exorbitantes para sus ingresos. Los modelos de bicicleta son parecidos a los que se usaron hace unos 20 años en la Argentina (negras, con grandes ruedas), muy lejos de las modernas “todo terreno” que se comercializan en los grandes centros de consumo (Enviado especial).
El sol no salió en Pekín
Pekín, China (enviado especial).- Parecía un dato de mal augurio. Y se cumplió. Durante los dos días de la visita oficial del presidente Néstor Kirchner a la capital china no apareció el sol. El lunes y martes fueron jornadas grises, con mucho smog y, por momentos, con una tenue llovizna.
El clima meteorológico pareció anticipar lo que sería el impacto en la Argentina de la visita política y económica más importante de la actual gestión a una de las potencias del mundo global. La aún confusa muerte de un líder piquetero, Martín Cisneros, en el barrio de la Boca, y la fuerte reacción que disparó, ocupó más espacios en los medios y en la discusión política que la posibilidad de aumentar los negocios y la complementación con la tercera potencia económica del mundo y el cuarto cliente de la Argentina.
Anoche, el canciller Rafael Bielsa -uno de los ministros intelectualmente más formado del gobierno- terminó de poner negro sobre blanco la situación: “La crisis piquetera opacó la gira”.
El tono de dureza no terminó ahí. Bielsa apuntó sus cañones contra el encargado de los Asuntos Latinoamericanos de Estados Unidos, Roger Noriega, y contra un grupo de politólogos y economistas argentinos que integran un “centro de ideas” ligado al conservador Partido Republicano. Ese instituto de estudios estratégicos -conocido como CSIS por su sigla en inglés- está integrado, entre otros, por los economistas Miguel Ángel Broda, Ricardo López Murphy y Félix Peña, José María Lladós (ex secretario de Planeamiento en la presidencia de Fernando de la Rúa) y Jorge Castro (secretario de Planeamiento durante la última gestión de Carlos Menem) y por el empresario Carlos Bulgheroni, entre otros, según hicieron trascender fuentes oficiales.
Cónclave
Las palabras de Bielsa fueron el corolario de una jornada muy nerviosa para los hombres del gabinete que acompañan a Kirchner. El gobierno ya conocía desde media mañana que Noriega -el que no apareció identificado como tal en la edición de los diarios del martes y sólo citado como una fuente oficial- habían cuestionado el manejo de las relaciones del poder con los líderes de la protesta callejera que, según esa interpretación, pone en riesgo las inversiones extranjeras.
Cuando se verificó la información, los principales hombres de Kirchner se encerraron a debatir el tema. El presidente suspendió la visita a La ciudad prohibida, donde residió el último emperador chino. Más de un gobernador que lo cruzó durante la jornada en la residencia oficial confirmó anoche a El Litoral que el jefe de Estado estaba de malhumor y que no ocultaba su preocupación por los sucesos en la Argentina.
Simultáneamente, la enviada especial de una radio de Buenos Aires sugirió que Kirchner podía anticipar su regreso -previsto para el sábado a la tarde- para ponerse al frente de la conducción del país. La especie fue desmentida por voceros oficiales y alguien recordó que el presidente debe recibir hoy un doctorado honoris causa en la Universidad de Shangai, lo que hubiera sido un desplante inaceptable para las autoridades chinas.
Finalmente, se decidió que el canciller respondiera en off a las críticas, precisamente, de un funcionario norteamericano que no aparecía citado con nombre y apellido en las crónicas provenientes de Washington.
Una incomprensible disputa entre periodistas de medios gráficos y radiales, previa a comenzar el diálogo con el canciller, determinó que éste decidiera contestarle con nombre y apellido al beligerante Roger Noriega y a su grupo de asesores.
Inteligente en sus respuestas y en su planteo intelectual, Bielsa sugirió a los periodistas investigar en qué marco habló Noriega de la situación de la Argentina, cuál es el organismo que lo invitó a disertar, quiénes son “los socios argentinos” del grupo que lo invitó y por qué muchas de sus ideas y posiciones son similares a las que plantea “cierta oposición política” en el país.
Además, endilgó el mote de “irresponsables” (el mismo que los críticos le achacan al gobierno por el manejo de la crisis) a los que trabajan por opacar la gira que intenta buscar, precisamente, a través del crecimiento y el empleo, la solución definitiva a la protesta piquetera. Bielsa apuntó, por último, a quienes perdieron privilegios por el cambio de modelo que impulsó Kirchner.
Afuera, el cielo plomizo cubría la noche de Pekín.
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