OBISPOS RECLAMAN MÁS IGUALDAD Y UNA MAYOR TRANSPARENCIA
Obispos y empresarios cristianos de América latina dejaron ayer en claro que, en la región más desigual del planeta, la falta de equidad es la gran preocupación de la Iglesia. En una declaración conjunta difundida al término de dos días de deliberaciones en Pilar, señalaron al Estado “como responsable del bien común tiene un rol central en la correcta distribución social de la riqueza”. Dicen que esa responsabilidad “debe ser controlada por la sociedad civil y una ciudadanía responsable”.
Pero también subrayaron el papel que en ese sentido tienen los empresarios. Luego de reconocer que este tiene “un rol central en la creación de riqueza” y que “su actividad responsable debe ser facilitada”, señalaron que “la adecuada distribución de esa riqueza entre las partes que la producen debe ser garantizada”. Dicen, además, que los gobiernos deben “facilitar un clima favorable que permita las inversiones que son imprescindibles para el desarrollo de nuestros pueblos, incluyendo la plena vigencia del Estado de derecho y el fortalecimiento de las instituciones”.
En la llamada Declaración de Pilar, se afirma que los empresarios cristianos “debemos fomentar que las decisiones de inversión se realicen con criterios éticos, entre los cuáles se destaca que estén orientadas al bien común, que consideren el impacto en el medio ambiente, que contribuyan a disminuir las brechas entre sectores sociales, que el origen de los fondos sea transparente y que, además del cumplimiento de la normativa legal, sean responsables en la comunidad que se insertan”.
El encuentro fue promovido por el Consejo Episcopal Latinoamericano (CELAM) y la Unión Internacional Cristiana de Dirigentes de Empresa (UNIAPAC Latinoamericana). De las sesiones, que se realizaron en la casa de retiros espirituales El Cenáculo, participaron religiosos y hombres de negocios de la región.
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