OBRA SOCIAL: “EN EL PAMI TERMINA UNA HISTORIA NEGRA”
La directora del Pami, Graciela Ocaña, aseguró ayer que con la apertura de los registros para la inscripción de nuevos prestadores de la entidad –medida que ya se puso en marcha– “se termina con una historia negra” en la obra social de los jubilados y pensionados.
“Este llamado va a terminar con una tercerización en el sistema de salud del Pami que generó un grado de corrupción muy fuerte. Por eso creemos que con esta medida vamos a terminar con una historia negra”, afirmó Ocaña en declaraciones radiales.
La funcionaria explicó además que los jubilados y pensionados tendrán la oportunidad de participar en esa selección de nuevos prestadores, a través de una encuesta.
“Tenemos en esta iniciativa dos propuestas importantes: la primera, que los prestadores que deseen incorporarse podrán realizar su trámite, a la vez que los jubilados recibirán con sus recibos una solicitud para opinar acerca de qué prestadores quieren”, explicó la funcionaria.
“La participación de las gerenciadoras debe terminar”, expresó Ocaña, quien justificó esa decisión al señalar que esos intermediarios facturan por año 1.000 millones de pesos y tienen ganancias calculadas “en 400 millones de pesos”.
El concurso comenzó a ser convocado ayer a través de avisos publicados en los principales diarios de tirada nacional, y desde el Pami se calcula que para fin de año estará completo el proceso de selección de los nuevos prestadores.
En la actualidad esa operación de contratación está manejada por 90 Unidades de Gestión y Participación (UGP) integradas por dueños de clínicas y laboratorios que se constituyeron durante el gobierno de la Alianza. La UGP cobra al Pami una cuota por cada jubilado de 25,50 pesos por mes, y multiplicado por los 3.090.000 afiliados que tiene el Pami, el ingreso de esas unidades es de 79 millones de pesos por mes.
Ocaña consideró que la decisión “generará más presiones” ya que reiteró que en la obra social de los jubilados hace mucho que se convive “con códigos mafiosos”. “Convivo todos los días con muchos que quieren que me vaya, que renuncie porque me meto con temas complicados. Tengo un compromiso que quiero llevar a cabo que es normalizar la entidad, pero debo aceptar que todo esto me trajo muchos dolores de cabeza”, subrayó.
La directora de la obra social aseguró que el Pami “tiene un superávit operativo” producto de una mejora de la recaudación, pero aseguró que en el proceso de ordenamiento que lleva adelante desde principios de año se encontró con “mucho pasivo oculto”.
“Esta buena recaudación nos permite tener un superávit operativo, pero no se puede consolidar todavía en el tiempo a raíz de que había muchos pasivos ocultos en el organismo, por eso estamos obligados a tener un manejo responsable de los recursos”, agregó.
El Pami tiene recursos asignados para 2004 de 3.127 millones de pesos, mientras que cuenta con un déficit acumulado en los últimos años de 4.700 millones de pesos.
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