Obreros de Paraná Metal esperan una nueva negociación
Tras rechazar anteayer una propuesta de los propietarios de Paraná Metal para reabrir la autopartista, los obreros cumplieron ayer el décimo día de cortes en la autopista a Buenos Aires y en la ruta 21. En esos lugares aguardarán que mañana o pasado se convoque a una nueva ronda negociadora en el ámbito del Ministerio de Trabajo de la Nación, instancia que hasta anoche aún no tenía fecha cierta de realización.
"Aquí nos quedaremos a esperar, y de aquí no nos moveremos hasta lograr una solución que contemple el grave problema que atraviesan más de 900 familias. Y si es necesario profundizaremos las medidas de fuerza”, adelantó ayer en plena ruta Alberto Churichi, delegado de la comisión interna de la autopartista, mientras compartía un almuerzo con polenta con más de un centenar de trabajadores que permanecían allí.
Al igual que días anteriores, el tránsito por la autopista se vio entorpecido por media hora de corte y otro tanto de habilitación a través de las colectoras hacia la ruta provincial Nº 90.
Por la lentitud de esta maniobra se formaron colas de vehículos de entre tres y cuatro kilómetros, especialmente en el carril hacia Rosario por la gran afluencia de tránsito que supuso la asistencia al partido final que disputaron Las Leonas.
Desvíos
Estas congestiones también provocaron que gran parte del tránsito, particularmente vehículos livianos y micros de larga distancia, optaran por desviar por la ruta 21, entre San Nicolás y Arroyo Seco.
Fuentes de Gendarmería revelaron que los vehículos que transportaban a Rosario al embajador de Holanda y al ministro del Interior, Florencio Randazzo, debieron ser derivados por la ruta Nº 188 hacia Pergamino.
Instalados en carpas, improvisadas casillas o a la sombra del puente, los obreros de Paraná Metal expresaron su convencimiento de “no seguir cediendo nuestras conquistas”, y de permanecer en la ruta “hasta que aparezcan soluciones verdaderas y no tomadas de pelo como hasta ahora”.
“Esperamos que el lunes o martes puedan retomarse las negociaciones, porque hasta ahora lo que nos ofrecieron sigue siendo más de lo mismo, y por eso los compañeros lo rechazaron rotundamente en asamblea”, insistió Churichi.
La empresa había propuesto que 360 trabajadores se desempeñaran en la planta cobrando el sueldo normal, mientras los restantes 600 recibirían un subsidio estatal de 1.850 pesos, más salario familiar y obra social, durante un año. También se ofreció la apertura de retiros voluntarios.
Pero en asamblea resolvieron rechazar la oferta y reclamaron que los suspendidos, en esquema rotativo, perciban el 50 por ciento del salario, una cifra que promediaría los 2.600 pesos.
También exigieron cobrar las dos quincenas adeudadas por la empresa, y rechazaron la suspensión de dos adicionales salariales en una hipotética reapertura de la planta. En estos dos puntos —entre otros reclamos— se deberá centrar la nueva discusión que, aspiran, sea convocada para mañana o pasado. Mientras, aguardan el respaldo que significará la jornada nacional de lucha convocada para el miércoles por la CTA. Y la posibilidad de que ese día el consejo directivo de la UOM nacional plantee un apoyo concreto a los trabajadores.
Esperando a Diego
La tarde en el piquete tuvo ayer un condimento especial: la esperanza de ver pasar a Diego Maradona en su viaje para alentar a Las Leonas. “Sería bueno que Diego nos diera su respaldo. Y si ganan Las Leonas que festejen acá”, bromeaban los trabajadores. El 10 no pasó o nadie lo vio. Se conformaron con una breve charla de aliento con Jacobo Winograd y Guido Suller.
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