OCHENTA DÍAS DESPUÉS NO SE SABE POR QUÉ CAYÓ EL TECHO DEL BAVIERA
Pasaron ochenta días desde que se derrumbara parte del techo del bar Baviera, de calle San Martín al 2.900, y aún no se brindaron respuestas claras a la ciudadanía acerca de cuáles fueron los posibles motivos de aquel desprendimiento, que causó heridas a seis personas y pudo haberse transformado en una verdadera tragedia.
Apenas ocurrieron los hechos, se inició una investigación que estuvo a cargo del juez de Instrucción Julio César Costa. Pero este magistrado llegó a la conclusión de que, si hubiera algún delito -una hipótesis poco probable hasta el momento-, el caso debía estar en manos de un juez correccional, pues lo sucedido no se produjo de manera intencional y, por lo tanto, cualquier pena para los presuntos responsables sería excarcelable.
Por ese motivo, remitió el expediente a la jueza correccional Alicia Doldán, quien no avanzó en la investigación y se limitó a derivar el caso a la Oficina Judicial con Imputados no Individualizados -conocida como Oficina NN-. Según esta magistrada, no aparecen en la causa los nombres de ningún posible responsable por lo ocurrido.
Sin embargo, esta mañana, la Dra. María del Carmen Bertone, a cargo de la Oficina NN, derivó el expediente al fiscal Carlos Romero, aduciendo que en la causa existen elementos probatorios suficientes como para dirigir la investigación hacia personas determinadas: propietarios, arquitectos, organismos de control y de habilitación.
De hecho, a la Oficina NN le corresponde abocarse a casos en los que no aparece ningún posible responsable, pero en la investigación sobre el Baviera surgen nombres de personas que, por lo menos, podrían ser convocadas a Tribunales para explicar lo que saben.
INFORME VEDADO
Se sabe que personal especializado de la Policía de la provincia realizó un peritaje en el lugar del siniestro y este trabajo habría arrojado una serie de hipótesis sobre las posibles razones del derrumbe. Sin embargo, todos los intentos de El Litoral por acceder a dichas conclusiones resultaron infructuosos.
Desde la Municipalidad se dijo que la investigación estuvo en manos de la Policía y por eso no se brindaron mayores datos. A la Policía le corresponde entregar sus informes a la Justicia, y así lo hizo. Pero desde Tribunales no trasciende el contenido de dichos relevamientos.
Los actores de esta investigación no parecen conscientes de que resulta imprescindible que la ciudadanía en general conozca estos informes técnicos pues, mientras se continúa restringiendo esta información, una serie de preguntas dejan abierta la incertidumbre: ¿Existen otros edificios con los mismos problemas que sufrió la estructura del Baviera? ¿Se controla adecuadamente la construcción, mantenimiento y refacciones de lugares públicos? ¿Corren algún riesgo los santafesinos que acuden a sitios públicos? y, si es así, ¿Dónde está el peligro y cómo evitarlo?
Al requerir esta información, no se apunta a lanzar una cacería de brujas en busca de responsables. Tampoco de politizar, ni judicializar un tema en el que tal vez no existió delito alguno. Simplemente, lo que se reclama es conocer qué ocurrió y cuáles fueron las posibles causas. Se trata de saber, pues ésta es la única manera de prevenir nuevos incidentes que pueden costar vidas humanas. Nada más, y nada menos.
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