Ocho borrados
"Me echaron a la mierda", "esto es una desprolijidad", "tenía pensado irme de otra manera", "me enteré por los dirigentes", fueron frases que ayer por la tarde se escucharon en boca de Diego Calgaro, Hernán Buján y Claudio Guerra, tres de los ocho borrados, y de Fernando Alí, el entrenador, que se apartó de esa decisión.
La comisión directiva encabezada por Luis Spahn decidió desafectar a ocho futbolistas que ya no jugarán más en Unión, ni siquiera en estas dos fechas finales: Derlis Cardozo, Diego Calgaro, Gonzalo Saucedo, Fernando Pagés, Jorge Torres, Ariel Cólzera y Claudio Guerra fueron las primeras cabezas en rodar por el pésimo desempeño de Unión en la segunda parte de la temporada.
Spahn deslizó que algunas de estas decisiones están vinculadas con cuestiones "extrafutbolísticas".
Pero no serían las únicas: una vez finalizado el certamen, correrían la misma suerte Matías Arrúa y Paulo Rosales, que pertenecen al club e intentarán ser negociados, y a ellos podrían sumarse Rodrigo Acosta y Germán Weiner.
La CD intentará retener a Alejandro Limia, Nicolás Correa, Matías Donnet y Lucas Pratto. Lo de Donnet, capitán y referente del equipo, está complicado, porque tiene ofertas de Primera División.
Ante este panorama, varios directivos buscan nuevo entrenador. Según varios medios tucumanos, tentaron a Carlos Roldán, actual DT de San Martín, para que se haga cargo del plantel Tatengue en la próxima temporada.
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