OLMERT COMENZÓ A TEJER ALIANZAS PARA FORMAR SU GOBIERNO
El día después de las elecciones y con los números ya difinidos en las manos, ha quedado en claro cuál fue el mensaje de los israelíes a sus gobernantes. El tibio triunfo del primer ministro en funciones Ehud Olmert, líder del partido Kadima, lo obliga a tejer alianzas para formar un gobierno de coalición. Hoy comenzó, todavía de manera informal, los primeros contactos con otras fuerzas, principalmente con el laborismo, que salió segundo pero con un desempeño mejor de lo esperado.
Olmert, ex alcalde de Jerusalén y un hombre cercano a la nueva clase de ricos empresarios israelíes, no despertó grandes pasiones. Las cifras dicen que obtuvo apenas 28 de las 120 bancas que tiene el Parlamento. Tan pocos votos indican que el electorado no termina de confiar en este político que llegó al poder casi por accidente, es decir, cuando el primer ministro Ariel Sharon quedó sumergido en un coma profundo tras sufrir un grave derrame cerrebral y él, como su vice, lo sucedió en el poder.
Las negociaciones formales deberán esperar hasta después del domingo cuando, según está previsto, el presidente de Israel, Moshe Katzav, le pida oficialmente al reemplazante de Sharon que forme Gobierno. Eso sucederá tras la ronda de consultas que debe celebrar el jefe de Estado con los distintos partidos políticos. A partir de entonces, Olmert dispondrá de 28 días, que podrían prorrogarse 14 más en caso de dificultades.
El socio natural es el Partido Laborista, segundo con 20 bancas y sin el cual Olmert no lograría la mayoría necesaria para concretar su plan de seguir adelante con la evacuación de los sentamientos judíos en Cisjordania y establecer las fronteras definitivas de Israel para 2010. El líder laborista, Amir Peretz, advirtió que para participar en una coalición exigirá un extenso paquete de medidas socioeconómicas, lo que correría el foco de la agenda que impulsa Olmert.
El gran desempeño del laborismo es visto como un verdadero cambio en la ciudadanía de Israel. Su líder, Amir Peretz, proponía no tanto trabajar en sobre el tema militar, seguridad, paz, palestinos sino sobre los problemas sociales de la gente: la pobreza y los recortes de subsidios para los más desfavorecidos.
Entre los posibles aliados de Kadima figuran, además de los laboristas, el partido laico de izquierda Meretz, una formación que representa a los jubilados y el partido ortodoxo Shaas. En este caso, el próximo gobierno tendrá que hacer concesiones y su agenda tendrá como tema privilegiado la situación social.
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