ONCE MUERTOS AL INTENTAR CONTROLAR INCENDIOS EN ESPAÑA
El incendio declarado en Guadalajara, en el centro de España, que sigue activo y descontrolado, se ha cobrado la vida de once personas que trabajaban en su extinción, ha causado quemaduras de primer y segundo grado a otra persona y ha arrasado unas 6.000 hectáreas.
Así lo confirmaron en rueda de prensa la Vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, y el Presidente de Castilla-La Mancha, José María Barreda, quienes explicaron que los once cadáveres aún no han podido ser rescatados por lo abrupto del terreno, el fuego y la falta de visibilidad.
Ambos dejaron claro que ahora la prioridad de los dos Gobiernos es rescatar los cadáveres, atender a las familias de las víctimas y sofocar el fuego, y aseguraron que no tienen datos sobre la existencia de alguna otra persona desaparecida.
La vicepresidenta del Gobierno detalló que las once víctimas mortales pertenecían a una cuadrilla retén terrestre y aseguró que mañana se reanudarán las tareas de rescate con todos los medios disponibles.
Confirmó que en el lugar de los hechos se hallaron cinco vehículos calcinados y que el herido ha sido trasladado a la unidad de quemados del Hospital de La Paz, en Madrid.
Tanto Fernández de la Vega como Barreda aseguraron que comprenden el dolor y la indignación de las personas que han sido desalojadas y que les increparon, pero defendieron la labor coordinada de ambas Administraciones y dijeron que se pusieron todos los medios disponibles para sofocar el fuego.
“Se actuó rápido, pero hemos tenido muy mala suerte y las circunstancias no han podido ser más adversas”, dijo Barreda, quien lamentó que el viento fuerte y racheado haya impedido controlar el incendio.
Barreda, quien definió el trabajo de extinción como extraordinariamente complicado, indicó que ahora las previsiones son más optimistas, ya que el viento ha amainado, por lo que, de seguir así, el incendio podría ser controlado mañana.
La vicepresidenta del Gobierno aseguró que el Ejecutivo está con los ciudadanos en la tragedia y dijo compartir, comprender y respetar la indignación de los ciudadanos que han perdido seres queridos, han tenido que abandonar sus pueblos o han visto cómo se quemaban sus bosques.
EL INICIO
Un incendio provocado por las chispas de una parrillada destruyó unas 6 mil hectáreas de bosques y obligó a unas 400 personas a evacuar sus pueblos, mientras que otros tres siniestros arrasaban tierras forestales en otros puntos de España este fin de semana, informó el domingo la policía.
El incendio comenzó ayer por la tarde en el parque forestal Cueva de los Casares, situado en la provincia central de Guadalajara y se propagaba hoy fuera de control, dijo el portavoz policial Maximiliano Rodríguez. Indicó que chispas de una parrilla que no había sido apagada por completo habían provocado el incendio.
El incendio había calcinado aproximadamente 6 mil hectáreas de pinares, dijo Rodríguez, y ardía en dos frentes, alimentado por fuertes vientos y altas temperaturas estivales que ascendían hasta los 40 grados centígrados.
Unos 400 residentes de cuatro pueblos fueron evacuados, aunque muchos regresaron a sus viviendas el domingo por la tarde, agregó.
En otros puntos, seis personas sufrieron quemaduras ligeras y más de mil hectáreas de bosques fueron destruidos el sábado en la provincia de Zamora, en el noroeste de España. El fuego seguía ardiendo hoy.
Centenares de personas fueron evacuadas de un zona para campamentos en Zaragoza, al noreste de España. El fuego fue controlado en la madrugada del domingo.
Un hombre de 63 años fue arrestado por provocar un incendio en terrenos de una planta petroquímica en Puertollano, un pueblo del sur-centro español.
Miles de hectáreas de bosques y matorrales son destruidos cada año en incendios durante el verano en España y Portugal.
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