Opinión: Se va Perouch, ¿un cambio aislado o un nuevo síntoma de un Gobierno sin rumbo?
La ex directora del Hospital Centenario de Rosario asumió su cartera el 11 de diciembre del año pasado, con el respaldo de ser “una mujer con experiencia en la gestión” y sobre todo, bajo el lema de producir una transformación profunda en el sector público de la salud santafesina.Perouch no cumplió con ninguna de las metas planteadas para este primer cuarto de gobierno, y afrontó además, una escalada sin precedentes de conflictos (juntos en su mayoría) que mantuvieron parcialmente paralizado al servicio de salud, a lo largo de los últimos seis meses, sin que la funcionaria pudiera (o supiera) pilotearla.¿Cae Perouch por falta de apoyo del gobernador Obeid? ¿Se va Perouch por incapacidad para resolver los focos conflictivos, o directamente es removida para cambiar de manos el paquete presupuestario del área?(y los intereses que eso suponen).Lo cierto es que la salida de la Ministra es la tercera de un ministro en menos de un año de gobierno. Y ejemplifica, una vez más, cierta imagen de desorientación que irradia la gestión Obeid, desde su asunción.Desorientación que se manifestó con claridad en las dificultades públicas que tuvo para resolver los reclamos docentes, la embestida de los estatales, o la derrota frente al Gobierno Nacional en la distribución de la Cuota Hilton y, sobre todo, la falta de reflejos de los ministros para evitar que los conflictos llegaran a mayores, han caracterizado a este primer año de gestión Obeid (aquella que nació bajo el lema de la “Revolución Educativa”) con una imagen mucho más cercana a la “ausencia” que a la fortaleza que suelen tener –y mucho más en contextos económicos favorables como estos- los gobiernos recien nacidos.¿Qué diferencia a aquel gobierno de Obeid de 1995 con este pálido e intrascendente del 2003-2007?Habrá que decir que el primer síntoma es la perecedera duración de sus ministros. Tres ministros removidos en áreas claves, en menos de un año.Gianneschi, Desideri y Perouch, no alcanzaron a cumplir un cuarto de mandato, mientras que la totalidad de los ministros de su primera gestión, lo acompañaron durante la totalidad de su gobierno.¿Es otro Obeid? ¿O equivocó Obeid el camino a la hora de las designaciones?La interminable ola de reveses que sufre Obeid en el Senado Provincial, muestran otra imagen pálida: en lo que va de su gestión no ha conseguido que los sectores Reutemanistas le allanaran el camino para gobernar con serenidad. La ley de Lemas, la Ley de Derecho a la Vista, la ley de transformación de la EPE, son ejemplos contundentes de la falta de control que manifiesta el gobernador, sobre "sus" legisladores, que lo emparentan bastante con "aquel" Obeid. La otra cara: la de un gobierno que erra en las designaciones, que manifiesta contradicciones entre sus componentes, que no ha podido ocultar las diferencias entre sus hombres, es nueva. Y si se quiere, sólo ha servido para empalidecer aún mas su gestión.Sin soluciones para los problemas de fondo como Pobreza y Seguridad. Es más, con una preocupante agudización de ellos: basta mirar los números recientemente publicados por el Indec, para comprender que lejos de mejorar, las cosas han empeorado durante su gestión. La propia imagen personal (física) del Gobernador se ha desdibujado. Casi no se lo ve por Santa Fe, y en las pocas declaraciones mediáticas que realiza (generalmente en Rosario) evidencia un agobio y un cansancio, poco acordes con quien recién comienza una tarea.Se podrá decir que Jorge Obeid afronta –una vez más, como en su anterior gestión- el desgaste que supone gobernar con el apoyo de menos del 15 por ciento de los santafesinos que estaban en condiciones de votar el año pasado. Pero si vale el ejemplo, en una situación parecida asumió Néstor Kirchner el Gobierno Nacional, y a lo largo de su gobierno, ha sabido construir poder y consenso, para gobernar con legitimidad y comodidad.La caída de Perouch, intentará seguramente ser leída como una caída aislada, en un área visiblemente cercada por los conflictos. Pero no deja de ser la caída de un gajo más, que se suma a otros tantos de un gobierno, severamente marcado por la impotencia y la incapacidad para resolver los conflictos, y que parece camino a marchitarse con excesiva premura.No faltarán quiénes le introduzcan a esta situación, las repetidas excusas de las dificultades económicas. El mismo gobernador, aseguró ayer en declaraciones a un matutino rosarino, por ejemplo “que la pobreza es sólo paliable con la creación de fuentes de trabajo”. Lo dice, mientras su gobierno ostenta records de Superávit Fiscal, y mientras las exportaciones santafesinas se duplican respecto a los años de la depresión.En síntesis. Un gobierno dubitativo, pálido, que se cae públicamente junto a sus ex ministros en desgracia. Un gobierno con muchas dificultades de comunicación, cada día mas alejado de la gente, cercado por los condicionamientos internos del Justicialismo (en particular, cercado por las huestes de Carlos Reutemann), que cuenta con herramientas económicas para pegar el salto.¿Reaccionará Obeid? ¿Será esta renuncia de Perouch el comienzo de otro gobierno?. Los recientes antecedentes, no permiten ser muy optimistas. Aún cuando le queda, tres cuartos del camino por recorrer…
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