OPOSOCIÓN PROVINCIAL AL ALZA DE SALARIOS
El aumento de salarios para el sector público y privado que estudia el gobierno de Néstor Kirchner despierta oposición en varios mandatarios provinciales que temen no poder hacer frente al reclamo por una suba similar en sus respectivos distritos.
Si bien cada provincia avanzó por su cuenta en la recomposición salarial de sus administraciones, sabido es que un aumento en los sueldos públicos y privados en el nivel nacional presionará sobre los gobiernos provinciales para que sigan los mismos pasos.
A las quejas del ministro de Economía bonaerense, Gerardo Otero -que anteayer criticó al Gobierno y consideró “inconveniente” volver a otorgar un aumento salarial en este momento-, se sumó el gobernador de Entre Ríos, Jorge Busti, que advirtió que su provincia no está en condiciones de disponer nuevos aumentos salariales.
“Nosotros ya tenemos el presupuesto hecho, hemos realizado nuestra negociación salarial con los gremios, ya se han otorgado los aumentos y, realmente, no podríamos dar otro aumento en este momento”, dijo Busti en declaraciones radiales. Además, agregó que una medida de esa naturaleza “sería un acto de irresponsabilidad porque no lo podríamos afrontar”.
El proyecto que está en estudio en el Poder Ejecutivo incorporaría a los salarios de convenio $ 50 que hoy son no remunerativos y el agregado de otros 50, que podrían integrar o no la base para el cálculo de aportes y contribuciones. Según trascendió, las subas regirían desde el mes próximo.
Cuentas ajustadas
En Santa Fe, el gobernador, Jorge Obeid, ratificó en los últimos días que su gobierno no está en condiciones de incrementar los salarios de los empleados públicos, en una clara respuesta a los requerimientos de varios sectores de la administración que realizan o amenazan con aplicar medidas de fuerza.
Tampoco podría absorber una actualización de haberes como la que se estudia en la Nación. “Recién en el presupuesto de 2005 se contemplará una mejora de haberes”, confió a LA NACION un vocero del Poder Ejecutivo.
El reclamo de un alza en los sueldos de los estatales santafecinos comenzó este año cuando la Legislatura aprobó la nueva estructura ministerial. Desde entonces, los agentes del nuevo Ministerio de Recursos Hídricos piden la jerarquización salarial, lo que los llevó a realizar hasta hace 10 días un paro que se prolongó por 25 jornadas.
A ellos se les suman empleados del Ministerio de la Producción y los docentes, que después de cuatro años sin medidas de fuerza anunciaron un paro para el 1° de septiembre.
Más al Sur, en Neuquén, también se mostraron contrarios a una recomposición de las remuneraciones de los estatales. “No hay ninguna posibilidad de dar un aumento o una recomposición salarial”, anticipó el jefe de Gabinete, José Brillo, el jueves último.
El gobernador neuquino, Jorge Sobisch (MPN), afronta en este momento varios conflictos por el tema salarial con diversos sectores de la administración provincial, entre otros, los judiciales, los legislativos -que reclaman una recategorización- y los docentes.
En tanto, en Córdoba, el gobierno asumió una posición expectante y prefirió el silencio frente a los anuncios. Ni el gobernador cordobés, José Manuel de la Sota, ni ninguno de sus funcionarios adelantaron una opinión acerca de la suba salarial que el Presidente se propone disponer por decreto.
Cabe recordar que en la anterior mejora a los estatales -que el gobierno nacional dispuso por decreto en mayo pasado-, el propio De la Sota criticó la medida porque argumentó que su administración no estaba en condiciones de afrontar alzas. Sin embargo, a poco de soportar la embestida gremial, terminó accediendo a los reclamos. Sin embargo, las condiciones actuales variaron desde aquel momento. El gobierno cordobés acaba de lograr -hace 10 días- que la Nación le reconozca el pago de $ 179 millones que le adeudaba, de los cuales 80 millones serán cancelados en efectivo y los 99 millones restantes con el financiamiento de obras públicas en la provincia. Como contraprestación, los diputados delasotistas apoyaron la aprobación de la ley de responsabilidad fiscal.
Pedido de diálogo
En lo que ya es una constante de las provincias opositoras, el gobernador de Mendoza, Julio Cobos (UCR), expresó que espera que el gobierno nacional no otorgue un aumento salarial si no lo consulta con las provincias, y agregó que varias, como en el caso de Mendoza, podrían verse muy comprometidas financieramente si se avienen a dar un incremento en los sueldos.
Ayer por la tarde, el ministro de Gobierno, Alfredo Cornejo, ratificó a LA NACION las expresiones de Cobos, y afirmó que coinciden con las de otros gobernadores, como Felipe Solá, de Buenos Aires, o José Manuel de la Sota, de Córdoba.
Cornejo recordó que el gobierno de Cobos otorgó el mes pasado un aumento salarial de $ 150, con lo que evitó un paro de los empleados públicos. Hasta ese momento existían unos 16.000 estatales, de 60.000 que tiene la provincia, que ganaban menos de $ 500. Desde octubre regirá el incremento para aquellos que cobren menos de 1000 pesos
En tanto, en Catamarca, los empleados públicos de la provincia pertenecientes a los tres poderes del Estado percibirán un incremento salarial a partir del mes próximo consistente en el aumento del salario básico de 230 a 350 pesos con exclusión de las asignaciones familiares. El anuncio fue formulado ayer desde la ciudad de Tinogasta por el gobernador, Eduardo Brizuela del Moral, donde participó de los festejos del 291 aniversario de la fundación de la cabecera departamental.
Como anticipo de la discusión que podría venir, ayer un dirigente de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) dijo que los estatales bonaerenses permanecen “en estado de alerta” y anticipó que pedirán un aumento salarial.
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