ORDENAN PAGARLE CASI $ 300 MIL A LA FAMILIA DE UN JOVEN QUE MURIÓ TRAGADO POR UNA BOCA DE TORMENTA
César Di Spalatro tenía 18 años. Había estado bailando en un boliche en el Paseo de la Infanta, pero la noche terminó mal: poco después, ya de regreso a su casa y bajo un fuerte temporal, fue chupado por una boca de tormenta en la esquina de Austria y Libertador, en Barrio Norte, cuando se bajó a empujar su auto, en el que viajaba junto a sus amigos. Ahora, a casi seis años de la tragedia, el Gobierno porteño deberá pagarle a su familia una indemnización de casi 300.000 pesos.
La tragedia fue el 13 de diciembre de 1998, a las 5.30 de la mañana, en medio de un temporal que caía sobre la Ciudad de Buenos Aires y sus alrrededores. El joven fue literalmente tragado por la presión del agua que entraba a la boca de tormenta. Al momento de la tragedia, en la esquina de Austria y Libertador había más de un metro y medio de agua acumulada. Ese día cayeron 77,6 milímetros de lluvia en ocho horas.
Todo empezó cuando el auto del joven se descompuso por los problemas que le causó la inundación. Entonces, Di Spalatro y uno de sus amigos se bajaron a empujar. Pero el agua comenzó a arrastrarlos hacia la boca, que no estaba tapada.
El amigo, de nombre Sebastián, logró salvarse tomándose como pudo del paragolpes trasero del auto. Pero Di Spalatro no pudo hacer lo mismo: fue tragado por el desagüe y su cuerpo apareció varios días después flotando en el Río de La Plata.
“Todo pasó en un segundo. César se bajó del auto y desapareció”, había relatado a Clarín Agustina Solimano, de 17 años, que también iba en el auto. Además, la joven agregó que “la fuerza del agua era muy fuerte y el auto se inundó hasta los asientos”.
Ahora, la Cámara Civil condenó al Gobierno porteño a resarcir a la familia de Di Spalatro a pagar la suma de 222 mil pesos más intereses.
La Sala E del tribunal, con las firmas de los jueces Juan Carlos Dupuis, Osvaldo Mirás y Mario Calatayud, entendió que “pesa sobre el Gobierno de la Ciudad el deber de controlar que la vía pública permanezca en condiciones tales que las personas puedan transitar sin peligro, pues el Estado no puede desentenderse de la salud, salubridad y seguridad de sus habitantes”.
La Cámara confirmó así un fallo de primera instancia de la jueza María Eugenia Giraudy, dictado el 26 de abril de 2004, y fijó el monto indemnizatorio en 222.700 pesos, más un interés anual estipulado en el seis por ciento a contar desde el momento del siniestro, lo que eleva la suma a unos 300 mil pesos.
Los jueces rechazaron la defensa del gobierno porteño (por aquellos tiempos encabezado por Fernando De la Rúa), que adujo que “la lluvia torrencial caída en la ciudad el día del fallecimiento de Di Spalatro constituyó caso, por lo que no le es imputable responsabilidad alguna en el hecho”.
Incluso el entonces vicejefe de gobierno, Enrique Olivera, atribuyó a la basura que la gente deja en las calles el principal motivo de las inundaciones: “Así se produce una obstrucción en los sumideros y los desaguües”, había dicho.
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