ORDENAN REVISAR LA CONDENA CONTRA EL EX JUEZ FRATICELLI POR EL CRIMEN DE SU HIJA
La Corte Suprema de Justicia hizo lugar a un recurso de la defensa del ex juez santafesino Carlos Fraticelli y su esposa Graciela Dieser para que sea revisada la condena a prisión perpetua dictada en su contra tras ser hallados culpables del crimen de su hija Natalia ocurrida en la ciudad de Rufino, provincia de Santa Fe, en mayo de 2000. En su acuerdo de ayer, el alto tribunal ordenó a la Justicia santafesina que analice nuevamente el fallo condenatorio, ya que habría existido “prejuzgamiento” por parte de algunos de los magistrados que lo confirmaron.
Natalia era hija de un juez de Instrucción Penal que investigaba la actividad de una red de prostitución. Tenía 15 años y fue encontrada muerta el 20 de mayo en su dormitorio, presuntamente asfixiada con una bolsa de nailon. El cuerpo estaba recostado sobre la cama. Al inicio todo fue muy confuso: se habló de suicidio, de una venganza y también de un robo. Pero de poco la mira fue virando hacia la hipótesis del crimen, y los padres de la adolescente quedaron en el centro de las acusaciones.
Lo de la venganza surgía porque Carlos Fraticelli habría tocado en su fuertes intereses de gente vinculada a la prostitución. En la madrugada del 19 de febrero de 2000 hubo una balacera frente a un cabaré situado en la ruta nacional 7. Tres hombres empezaron a tirotear el frente del local. Pero su ataque fue repelido desde el interior del cabaré. El resultado: un muerto (era uno de los atacantes) y dos heridos. El juez ordenó el cierre de varios cabarés que; sin embargo el móvil de la venganza quedó rápidamente descartado.
Días después surgío que Natalia había sido estrangulada y los investigadores comenzaron a cerrar sospechas sobre la familia. El 24 de mayo de 2000 Graciela Dieser queda detenida y acusada del crimen. Su marido pasó a ser sospechoso, pero por sus fueros no pudo ser detenido entonces. Cinco días después, el juez que investigó la causa sostuvo que Natalia fue asesinada porque “era un estorbo para su familia”. Fraticellí decía ser inocente, pero tanto él como su esposa finalmente fueron condenados a prisión perpetua en mayo de 2002.
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