ORDENAN UN CAREO ENTRE ALEJANDRO ROSSI Y EL TAXISTA
La causa que la Justicia provincial instruye para dilucidar el incidente protagonizado a fines del año pasado por el subsecretario de Seguridad de Santa Fe, Alejandro Rossi, y un taxista de Granadero Baigorria a quien habría amenazado apuntándole con un arma a la cabeza, dio un nuevo giro.
Según fuentes de la fiscalía, el juez Carbone, a cargo del expediente, dispuso una serie de careos entre los protagonistas del incidente ocurrido la tarde de 7 de noviembre pasado en la cabecera del puente Rosario-Victoria, cuando Rossi chocó con el taxista y un gendarme tuvo que intervenir, según su relato, para desarmar al funcionario que apuntaba e insultaba al taxista.
La decisión del juez Carbone está vinculada a las contradictorias versiones que los protagonistas del hecho han brindado a la Justicia en sus declaraciones. Mientras el taxista que chocó con la camioneta de Rossi negó que el funcionario que está cargo de la Policía provincial lo haya amenazado y apuntado con un arma de fuego a la cabeza, el gendarme Iván Méndez, quien también intervino en el incidente, declaró que fue él quien desarmó a Rossi porque el funcionario “estaba muy sacado” y “le apuntaba al taxista”.
Ahora, Carbone quiere carear a los protagonistas de la causa que tiene como imputado al subsecretario de Seguridad de la provincia por presunto abuso de poder y amenazas con arma de fuego, diligencia que cumplirá el jueves. Luego de eso, el magistrado debería decidir si procesa al funcionario provincial o si, por el contrario, determina que no existe mérito en el expediente para encartarlo.
Según trascendió de fuentes judiciales, los careos que Carbone resolvió realizar serán entre Rossi y el taxista, Sergio Amaya; entre el chofer y el gendarme Méndez y entre este último y el funcionario provincial.
Cuando el hecho se hizo público, a principios de este año, Rossi negó lo sucedido. Unos días después, a raíz de declaraciones públicas de la madre del taxista Amaya, que ratificó lo que se había conocido por el diario La Capital, el subsecretario de Seguridad aceptó la existencia del accidente de tránsito y que portaba un arma, pero sostuvo que no la utilizó para amenazar al trabajador.
Y, cuando Rossi tambaleaba en el cargo –de hecho llegó a presentar la renuncia ante el gobernador Jorge Obeid a fines de febrero–, la declaración judicial del taxista, que negó haber sido amenazado por el funcionario, le devolvió el estatus de subsecretario hasta tanto se aclare su situación procesal, algo que todavía no ocurrió.
Sin embargo, unos días después su suerte volvería a sufrir un traspié. Fue cuando el gendarme Iván Méndez declaró ante el juez Carbone y confirmó que Rossi, tras chocar en su camioneta con el taxi de Amaya, bajó de su automóvil para increparlo y le apuntó con un arma de fuego.
También afirmó el integrante de la Gendarmería Nacional, que tiene un puesto en la cabecera del puente Rosario-Victoria, que fue él quien desarmó al funcionario tras reiterarle en tres oportunidades que depusiera su actitud, sin saber de quién se trataba. Luego llegó la policía, subordinada a Rossi en el organigrama del Estado provincial, que se hizo cargo del caso y llevó al taxista Amaya demorado a la comisaría 10ª por conducción peligrosa.
Sin embargo, en el acta policial no quedó ninguna constancia de la participación de Rossi en el hecho. Según declaró el gendarme Méndez al diario La Capital días atrás, una vez terminado el incidente Rossi se marchó pero antes les advirtió a los policías que habían llegado hasta el lugar del accidente: “Ojo con lo que ustedes van a dibujar”.
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