ORDENAN UN EXAMEN DE ADN A FAMILIARES DE LA MAESTRA DESAPARECIDA
La justicia de Tucumán ordenó hoy extraer sangre a la madre y una hermana de Beatriz Argañaraz, la maestra tucumana desaparecida hace 26 días, para comparar el ADN de las mujeres con el de la sangre encontrada en la casa y en un automóvil de dos ex monjas procesadas por su presunta participación en el hecho.
Fuentes judiciales indicaron que las familiares de la mujer desaparecida deberán presentarse a cumplir con el examen el lunes próximo a las 9 en el Cuerpo Médico Forense. La medida se dispuso para comparar el ADN de las mujeres con el de cuatro manchas de sangre encontradas en el departamento de las ex religiosas Nélida Fernández y Susana Acosta, y una quinta en la alfombra de un vehículo de las mujeres.
Fernández y Acosta, detenidas desde el 5 de agosto, fueron procesadas ayer por la desaparición de la maestra y están acusadas de “privación ilegítima de la libertad”.
Esta mañana, en tanto, la hermana de la maestra, Liliana Argañaraz, dijo en el Aeroparque Metropolitano estar “tranquila” por la decisión de la justicia de procesar a las dos detenidas por el hecho, porque “personas violentas como ellas no pueden estar en la calle. Son un peligro para toda la sociedad”, añadió.
Sin embargo, la mujer, que estaba a punto de abordar un vuelo para regresar a su provincia, dijo que “la preocupación es ´Betty´, saber dónde está”. “Aún en el día de hoy continúo con la esperanza de vida de mi hermana, que hubo una tercera persona con la cual” las dos detenidas actuaron, que la podría mantener secuestrada, “es lo que siente mi corazón”, abundó.
Liliana Argañaraz pidió además una “investigación profunda al colegio” en el que trabajaban la maestra desaparecida y las detenidas. “El colegio tenía a estas dos enfermas, es increíble que el colegio tenga esa gente”, manifestó.
Respecto de la situación de su hermana, la mujer dijo que la imagina con vida “quizá muy golpeada o drogada para que no reaccione”.
Testimonio. Además, la mujer se refirió al testimonio de una hija adoptiva de una de las detenidas, que habría revelado en un trabajo escolar una pelea entre su madre y la maestra desaparecida.
“Me apena mucho por la nena, porque el trauma que le va a crear esto en su vida, en su futuro, es muy grave, pero es algo muy importante para la causa” su testimonio, dijo.
Consultada sobre si la niña puede saber dónde está la maestra, la mujer dijo que “seguro que sí, porque a pesar de ser chiquita, los chicos a veces están más atentos que los grandes”.
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