ORDENARON ECHAR POR EXCESOS A LOS POLICÍAS QUE ALLANARON UNA CASA DE LA FAMILIA DEMONTY
El ministro del Interior, Aníbal Fernández, dijo hoy que se están dando “demasiadas casualidades” en el marco de la causa Demonty, y explicó que le preocupa mucho el allanamiento realizado hoy por policías federales en la casa de la abuela del joven asesinado en el 2002 en el Riachuelo.
En declaraciones en la Casa Rosada, Fernández dijo, no obstante, que no cree en tantas casualidades y explicó que la responsabilidad de su ministerio es sobre las fuerzas federales. “Entendemos que hubo excesos y los excesos se tienen que resolver”, advirtió.
La casa de la abuela de Ezequiel Demonty, el joven que murió tras ser obligado por policías a arrojarse al Riachuelo, fue allanada esta madrugada por la Policía Federal. Según la orden judicial, el procedimiento se realizó en el marco de una investigación por un secuestro. Pero la familia Demonty asegura que se trató de una “venganza” por el juicio que terminó esta semana y denunció que la anciana fue golpeada.
Ante la gravedad institucional de lo ocurrido, el presidente Néstor Kirchner ordenó que separen de sus cargos a todos los policías que intervinieron en el operativo. En tanto, el propio Fernández se reunió hoy con la abuela de Ezequiel. En el encuentro, realizado en la casa de la mujer, el ministro se comprometió a darle seguridad a los Demonty.
El operativo fue ordenado por el juez federal de La Plata, Arnaldo Corazza, en el marco de la investigación de un caso por el secuestro extorsivo de un concejal de Quilmes. En la casa allanada, ubicada en la avenida Eva Perón al 6.600 de Ciudad Oculta, vive Juana Cerdá, de 74 años, abuela materna del chico asesinado en 2002.
Esta mañana, el magistrado confirmó que él libró siete órdenes de allanamiento. Pero aclaró que no sabía que una de las viviendas pertenecía a la familia de Demonty.
Corazza explicó que los lugares de los allanamientos habían sido identificados a través de rastreos de llamados telefónicos realizados desde un celular robado al concejal secuestrado.
La familia Demonty denunció que, durante el procedimiento, una mujer de 30 años en estado de embarazo fue golpeada en la pierna por uno de los efectivos de la División Tráfico Ilícito, quién actuó encapuchado.
Según indicaron fuentes policiales a la agencia Télam , buscaban en la casa de la abuela de Demonty evidencias sobre el caso de un hombre secuestrado, identificado como Hugo Ricardo Herrera.
Rodolfo Suárez, padre de Ezequiel Demonty, que llegó al lugar luego de la redada se mostró sorprendido por el allanamiento y dijo desconocer los motivos. Mientras tanto, unos 100 vecinos insultaron a la Policía por el modo en que entraron a la casa.
Sardá, de 72 años, denunció en diálogo con radio Mitre que fue golpeada por los uniformados, al igual que otros integrantes de su familia que se encontraban en la vivienda.
La mujer presume que se trató de una “venganza” tras la condena a cadena perpetua de tres de los policías hallados culpables de la muerte de su nieto.
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