ORTEGA CADA VEZ MÁS CERCA DE DEJAR
Pasa el tiempo y Ariel Ortega, en la intimidad, sigue diciendo y pensando lo mismo. “Lo que más me mata es la ansiedad”, como señalaba la tarde del jueves 31 de julio, cuando se dio una vuelta por el Monumental por última vez. “La verdad, tengo ganas de largar todo”, como le confió a un amigo la semana pasada. Y el problema no es que el 4 de marzo cumplirá 30 años. No. El problema es que pasa el tiempo. Y que pasa con malas noticias para el Burrito.
El lunes viajó a Europa por cuestiones personales y hoy estará de nuevo en Buenos Aires. Durante su estadía en el viejo continente no habló con sus abogados pero se enteró de la mala nueva: como informó ayer Clarín, el martes su último club, el Fenerbahce de Turquía, publicó en su página oficial que el Tribunal de Arbitraje Deportivo (entidad autónoma con sede en Lausana, Suiza, y con la que la FIFA firmó un convenio para delegarle sus conflictos desde 2002) ratificó la resolución de primera instancia en el conflicto entre el jugador y el club turco. En síntesis, Ortega debe pagar los 11 millones de dólares de multa por “incumplimiento de contrato”.
Ahora el cuerpo de abogados que lo representa, liderado por el español Javier Tevaz, analiza llevar el caso a la Justicia ordinaria de Suiza. Ortega, que mantiene relación con uno de sus representantes, Juan Berros, hace tiempo que no habla con su otro manager, Antonio Caliendo. Tevaz, que vendrá a la Argentina en doce días, le dijo ayer a Clarín que “la situación, en términos legales, es muy complicada”.
En Fenerbahce apostaron a entrar en la Liga de Campeones. Sólo por participar, calcularon, con los ingresos por derechos de TV, estática, sponsoreo y venta de entradas por los tres primeros partidos de local, recuperaban la inversión en Ortega. Pero se quedaron afuera, y ahora quieren cobrar de algún modo.
“Teníamos cierta expectativa en que el fallo reflejase culpa compartida, pero no…”, indicó Tevaz.
—¿Y ahora cómo sigue esto?
—Hay una posibilidad de un nuevo recurso, pero es muy limitado.
—¿En qué consiste?
—En recurrir a la Justicia ordinaria de Suiza.
—Saldrían así totalmente del ámbito de FIFA.
—Pero no habría problemas. Se trata de un juicio laboral.
—A fin de año vence la sanción deportiva. ¿Ortega puede jugar a partir de enero?
—No, no… Porque la sanción económica vincula a la deportiva.
“Tengo ganas de largar todo”. Una frase con una convención de amargos sentimientos.
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