OTRA JORNADA SANGRIENTA EN IRAK: MÁS DE 70 MUERTOS
La violencia no cesa en Irak. Un atentado suicida en el centro de Bagdad dejó al menos trece muertos y 20 heridos. Antes, varios ataques de las fuerzas de Estados Unidos sobre las ciudades iraquíes de Fallujah y Ramadí dejaban 60 muertos y decenas de heridos.
En Bagdad, un atacante suicida hizo estrellar un coche bomba contra un convoy policial que transitaba a la altura de la plaza Al Rasafi, cerca de un mercado popular.
Según el oficial Medhafar Ismael, “cuando el auto alcanzó a los seis vehículos de la Policía, el conductor hizo detonar la carga explosiva”. Entre las víctimas había oficiales y civiles que fueron trasladados de inmediato a los hospitales de la zona.
Horas antes, las tropas de estadounidenses bombardearon la ciudad de Ramadí y un asentamiento rebelde de Kurush, en Fallujah, donde murieron 60 iraquíes y más de 40 resultaron heridos. Los ataques aéreos destruyeron tres edificios en los que, según las autoridades de EE.UU., se encontraban 90 seguidores del terrorista jordano Abu Mussab al Zarqawi.
Los médicos iraquíes revelaron que la mayoría de las víctimas son mujeres, niños y ancianos, pese a que el Ejército de Estados Unidos señaló que se trató de un “ataque de precisión” y que los muertos eran islamitas extranjeros.
Tanto Estados Unidos como el gobierno de Irak han señalado que la detención de Zarqawi es uno de los objetivos prioritarios para devolver la estabilidad al país. Este propósito viene generando que las fuerzas de la coalición hayan dejado un gran número de muertos entre los militantes de la resistencia y civiles iraquíes.
Este contenido no está abierto a comentarios

