OTRA MUJER EN TERAPIA INTENSIVA POR UNA INYECCIÓN DE HIERRO FALSA
Una mujer de 60 años, que la semana pasada había recibido inyecciones de Yectafer, se halla internada en terapia intensiva en una clínica de General Roca, Río Negro. En Paraná, las autoridades sanitarias de Entre Ríos confirmaron ayer que eran falsificadas las 35 ampollas del lote L03100718 que se hallaban en el hospital de Diamante, y las 6 aportadas por la familia de Luciana Giménez, quien murió el 21 de noviembre pasado.
Hasta ahora se detectaron efectos adversos tras aplicaciones de ese medicamento en Río Negro y en Entre Ríos. En Viedma, las inyecciones afectaron a nueve mujeres; una de ellas, Verónica Díaz (22), murió el 22 de diciembre, luego de una inyección de Yectafer falsificado.
Ayer se conoció otro caso en General Roca. Elba Cabrera fue internada el martes pasado, cuando ya le habían aplicado siete dosis de Yectafer. Lo compró en la farmacia sindical de la mutual bancaria, pero prefirió hacerse las aplicaciones en la farmacia San Juan, donde lo hacía habitualmente. Tenía que recibir tres dosis semanales y comenzó a principios de diciembre.
El miércoles 22, cuando fue a la farmacia para ponerse la séptima dosis, el farmacéutico José Arias advirtió que la caja del medicamento pertenecía al lote objetado por el Ministerio de Salud de la Nación. La notificación había llegado ese mismo día desde el Colegio de Farmacéuticos de General Roca. Según contó el esposo de la paciente, Arturo Brandt, ante la duda, Arias le cambió la caja por otra de otro lote, de la cual tomó la ampolla que le aplicó.
La farmacia notificó de inmediato al Colegio, y éste estableció contacto con la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT). Se labraron actas ante escribano público y se fotografió la caja que había llevado Cabrera.
Luego se envió la caja a la
ANMAT, y el acta y las fotos a Salud Pública de la provincia.
En diálogo con Clarín, el presidente del Colegio, Néstor Costanzo, dijo que esa institución intervino a pedido del farmacéutico Arias. Explicó que de inmediato se pusieron en contacto con la ANMAT y se concluyó que se trataba del lote original.
Costanzo agregó que se habían chequeado las características de la caja y las de cada una de las cuatro ampollas que quedaban. Y enumeró los detalles por los que pudieron determinar que se trataba del producto genuino, a partir de las descripciones proporcionadas por la ANMAT en su sitio Web: (www.anmat.gov.ar).
El fin de semana pasado, Cabrera empezó a sentir náuseas y tuvo vómitos. El martes fue internada en la Clínica Juan XXIII. Su director, Roberto Bernardini, informó que “no corre riesgo de vida” y que “por ahora no tiene la gravedad de los pacientes de Viedma”. El parte médico difundido ayer a la noche señala que “cursa una hepatitis aguda y se halla estable desde el punto de vista clínico, sin indicadores clínicos ni bioquímicos de fallo hepático o inmunodeficiencia hepática aguda grave”.
En Paraná, la ministra de Salud y Acción Social de Entre Ríos, Graciela Degani, confirmó que las 35 ampollas del lote en cuestión enviadas por el Hospital de Diamante, y las 6 aportadas por la familia de Luciana Giménez, tenían 3,64 veces más hierro que el permitido. Degani anunció que el lunes, el Ministerio presentará una denuncia ante la Fis calía Federal de esa provincia.
El análisis fue realizado por el bioquímico Juan Carlos Robles, del laboratorio de Control de Calidad de Medicamentos de la Facultad de Bioquímica y Ciencias Biológicas de la Universidad Nacional del Litoral, en virtud de un convenio con el Instituto Nacional de Medicamentos (INAME).
Luciana Giménez (28), con dos hijos y embarazada de 5 meses, habría comprado el Yectafer el 17 de noviembre en una farmacia de Diamante; sólo recibió una dosis y murió el 21. Por otra parte, los familiares de Esther Hujo Cuende, de Paraná, pidieron a las autoridades sanitarias entrerrianas que investiguen la causa de su muerte, el 19 de mayo a los 69 años. La mujer estaba recuperándose de una cirugía de prótesis de rodilla, un mes antes, cuando recibió cuatro inyecciones de Yectafer; su hija aportó ayer la caja con las 6 ampollas restantes, del lote L03100718.
En tanto, el director de Epidemiología de Río Negro, Juan Cruz Astelarra, se mostró desconcertado ante el caso de Elba Cabrera. Reconoció que “el cuadro es similar al de las otras pacientes que tuvimos en Viedma”: hepatitis tóxica, como tres de las mujeres (una murió, y las otras evolucionaron bien). ¿Por qué, si las 6 primeras ampollas eran del lote L03100718 original y la séptima de otro lote? “Esa explicación nos excede”, confesó Astelarra.
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