OTRA VEZ CAMPEONA: SUÁREZ TUVO SU REVANCHA EN EL DOBLES
La española Virginia Ruano y la argentina Paola Suárez, que hoy ganaron su tercer título de dobles en Roland Garros, su sexto Grand Slam, aseguraron que no quieren que termine su racha de triunfos, que esperan proseguir en la próxima edición de Wimbledon, el único grande que falta en su palmarés.
“Wimbledon es nuestro primer gran objetivo, porque no lo hemos ganado nunca y nos haría ilusión. Luego serán los Juegos Olímpicos, que es una pena que no podamos disputar juntas”, afirmó Ruano, que en Atenas jugará el doble junto a su compatriota Conchita Martínez.
La española aseguró que, pese a todo, “no es una obsesión” ganar el Grand Slam sobre pasto.
La pareja latina, que ocupa la primera posición en la clasificación mundial, sumó hoy su novena final consecutiva de un grande, lo que les aproxima al récord de once finales seguidas de las estadounidenses Martina Navratilova y Pam Shriver.
Ruano y Suárez ganaron en la final a la pareja rusa Svetlana Kuznetsova y Elena Likhovtseva, segundas favoritas, por 6-0, 6-3, por lo que se embolsaron un premio de 256.500 euros.
“Nos gustaría que esta racha no se acabara nunca”, aseguró la argentina, que en el cuadro individual llegó a semifinales en Roland Garros.
“Estoy contenta de este torneo porque me ha ido muy bien en individual y por equipos. Los dos torneos son importantes para mí”, dijo la argentina.
Las ganadoras de los últimos tres grandes, destacaron la “compenetración” de su juego, forjada tras muchos años juntas.
“Las otras tenistas no quieren jugar con nosotras, porque saben que tenemos un juego atípico y que deberán pasar muchas pelotas para ganarnos y eso nos da una ventaja psicológica”, aseguró Suárez.
Las dos tenistas afirmaron no sentir ninguna presión por ser las número uno, ya que saltan a la pista “pensando en divertirse y pasarlo bien y los resultados salen”.
El doble hispano-argentino ha ganado los tres últimos grandes y ha disputado las últimas nueve finales, lo que les aproxima al récord de once finales seguidas de las estadounidenses Martina Navratilova y Pam Shriver.
Ruano y Suárez han jugado todas las finales de grandes desde Roland Garros de 2002, mientras que Navratilova y Shriver disputaron todas entre la de Wimbledon de 1983 y la del Abierto de Australia de 1985.
La pareja latina, que lidera la clasificación mundial de dobles, había ganado en dos ocasiones el Grand Slam de París, en 2001 y 2002, dos el Abierto de Estados Unidos, 2002 y 2003, y una el de Australia, este mismo año.
Ruano, además, sumó el torneo mixto junto a Julián Carbonell en 2001, mientras que Suárez alcanzó este año las semifinales en el cuadro individual.
La final de hoy, que fue una repetición de la del pasado Abierto de Australia, fue sencilla para las latinas, que sumaron los ocho primeros juegos y sólo tuvieron un momento de duda cuando las rusas les rompieron el servicio en el octavo juego del segundo set.
Antes, Ruano y Suárez desperdiciaron dos bolas de partido, pero en la tercera, con saque de Likhovtseva, una volea de revés de la española certificó el triunfo.
Ruano y Suárez habían salvado una situación muy complicada en cuartos de final, cuando remontaron tres bolas de partido contra la eslovaca Janette Husarova y la española Conchita Martínez, séptimas favoritas.
Además de los dos Grand Slam de la temporada, la pareja latina ha ganado este año los torneos de Indian Wells y Charleston y han llegado a las finales de Aucklan, Roma y Miami.
El año pasado también llegaron a la final de París, donde fueron derrotadas por la pareja formada por la belga Kim Clijsters y la japonesa Ai Sugiyama.
Suárez y Ruano empezaron a jugar juntas en el Abierto de Canadá de 1995, pero su primer título no llegaría hasta que tres años más tarde se impusieron en Hobart.
Con este Grand Slam, las latinas suman 24 torneos de dobles, han ganado 238 partidos y han perdido 74.
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