Otra vez caos y disturbios en Nápoles por la acumulación de basura
Cúmulos de basura proliferan en varias zonas de Nápoles, en particular en el centro, los roedores ya comienzan a verse en cantidad y decenas de incendios se registraron durante la noche, lo que hace rememorar la idéntica situación que se vivió en 2008.
La violencia explotó nuevamente en Tersigno, localidad donde en las laderas del Vesubio se ubica una de las descargas más grandes de la provincia, cuando algunos ciudadanos detuvieron a dos vehículos compactadores que estaban saliendo del basural y los incendiaron.
Sin embargo, un centenar de camiones escoltados por la policía lograron descargar en la ex cueva Sari, uno de los dos basurales en la zona napolitana donde más se centran las protestas de los comités cívicos.
La tensión en Tersuglio fue aumentando con el paso de las horas, con lanzamiento de piedras. Mientras los bomberos apagaban las llamas de los vehículos incendiados, una piedra hirió al vicejefe de policía Sergio Di Mauro, que fue internado en un hospital.
Asimismo, hoy por la madrugada se registraron desórdenes en los suburbios de la capital partenopea por la recolección de residuos, tras la incursión de grupos de personas en el parque de Enerambiente, donde fueron destruidos 46 compactadoras, informó la agencia de noticias Ansa.
“Nápoles está en un caos total por culpa de una alcaldesa arrogante, presuntuosa e incapaz”, afirmó Amedeo Laaboccetta, diputado de Pueblo de la Libertad (PdL), el partido que gobierna Italia.
El jefe de policía de Nápoles, Santi Giuffré, anunció que ahora los vehículos saldrán escoltados por las fuerzas de seguridad para evitar nuevos ataques.
En enero de 2008 la emergencia por la basura generó gran alarma, incluso por el temor a que causara problemas sanitarios.
En ese momento se atribuyó la crisis a la falta de vertederos donde descargar los desperdicios, que se acumularon por semanas en la capital y su provincia, mientras los vecinos incendiaban montañas de residuos acumulados en las calles.La tensión duró varios meses hasta que el primer ministro, Silvio Berlusconi, envió al responsable de Protección Civil para afrontar el problema y el jefe de gobierno se trasladó y reunió a su gobierno varias veces en la ciudad.
Se crearon nuevos vertederos y también se puso en marcha el incinerador de Acerra, cerca de Nápoles. El problema parecía resuelto pero ahora volvió a presentarse y amenaza con transformarse también en un conflicto político de envergadura.
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