OTRO ATAQUE DE PATOVICAS.
La noche de diversión se transformó en un drama. Un joven fue golpeado brutalmente en la puerta de un boliche de Junín. Fuentes del caso dijeron anoche que el atacante habría sido uno de los “patovicas” del local, que ya estaría identificado y habría decidido entregarse.
El joven, Sebastián Gustavo Gralatto, de 24 años, terminó con el cráneo fracturado y en coma. Anoche seguía muy grave.
Gralatto vive en la Capital, donde estudia para chef. Había ido a pasar unos días a Junín, donde se crió y tiene a su familia.
El miércoles a la noche comió un asado con sus amigos, y después fueron al boliche Blue Night, en el centro de la ciudad, el único que abre los miércoles a la noche.
Según pudieron reconstruir sus familiares, a las 2.30 de ayer todo empezó a complicarse. Sebastián fue echado, incluso con golpes, por los custodios del local. Entonces se fue con sus amigos a una panchería. Pero no se quedó conforme, y poco después de las cuatro el joven —que según testigos estaba alcoholizado— intentó entrar nuevamente al boliche. Ahí empezó una violenta pelea con los patovicas.
Sebastián terminó tirado en la vereda, inconsciente. “Tenía un golpe terrible en la cabeza y sangraba por un oído”, contó un policía. El joven fue trasladado al Hospital Interzonal de Agudos.
El comisario Luis Torrer dijo que en los 3 años que lleva en el cargo recuerda “dos o tres” incidentes graves en la discotecas de Junín. “Pero sin dudas éste fue el más violento de todos”, dijo a Clarín.
Anoche, unos treinta amigos y familiares esperaban en el hospital novedades sobre el estado de salud de Sebastián. Según los médicos, todavía estaba inconsciente y con pronóstico reservado. Tiene una fractura en el cráneo y un edema cerebral. Los investigadores no descartan que uno de los golpes más fuertes lo haya sufrido al pegar la cabeza contra el piso.
Ana María, la madre del joven, contó que Sebastián había llegado para pasar una semana en Junín, pero que se instaló directamente en la casa de su abuela, por lo que ella todavía no lo había visto.
“Mi hijo estaba alcoholizado, pero por supuesto eso no da derecho a nadie a golpearlo. No es un chico violento, pero quizás en ese estado pudo haber tenido alguna reacción, dijo la mujer.
Anoche los familiares de Sebastián se reunieron con el fiscal Marcelo Tuñón, a cargo del caso. Los investigadores, mientras, intentaban ubicar al dueño del boliche, pero no podían encontrarlo. Se cree que hoy el intendente y el juez de paz dispondrán la clausura del local.
Hasta anoche no había detenidos, pero se esperaba que el sospechoso de la golpiza se entregara de un momento a otro.
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