OTRO GRAN IMPACTO AMBIENTAL
La cerealera Cargill ya tiene una planta en Puerto General San Martín donde descargan camiones. Con 160 millones de dólares, la multinacional desembarca ahora en Villa Gobernador Gálvez.
El Taller Ecologista entregó el viernes a la Secretaria de Medio Ambiente las observaciones sobre el informe oficial a la radicación de la empresa Cargill en Villa Gobernador Gálvez. Esa oficina estatal -que dirige Marcelo Terenzio- había avalado la instalación de la planta cerealera a través de un estudio preliminar de impacto ambiental. La presentación de la organización ambientalista critica “la imposibilidad de conocer el proyecto en su totalidad”, pero además señala que la provincia en su evaluación “no ha previsto consecuencias tales como el aumento del calado del río Paraná de 32 a 36 pies en la zona, así como tampoco las consecuencias sobre dos barrios que quedaran enmarcados por la planta cerealera”. Y concretamente cuestionan el Informe de la cartera de medio ambiente que cuando señala que “la empresa eligió ese espacio por sus características naturales, sin mencionar que corresponde por ordenanza a una Zona Ecológica y Area Protegida, que estaba considerada en la nomenclatura catastral como zona de fin de semana”.
De igual manera critican las “políticas del Municipio de Villa Gobernador Gálvez que no ha sido otra que la readecuación del territorio que se inició por pedido de un particular con intereses comerciales, y no producto de un proceso de debate con la ciudadanía ni de criterios de urbanismo”. Por eso el Taller destaca que “no coincide con la conclusión del Informe oficial que ve el emprendimiento como positivo y que no deteriora el ecosistema natural”.
La organización ambientalista cuestionó en primer término que no se hay convocado aún a una audiencia pública para discutir el proyecto- tal como lo fija la ley- y que se haya optado por esta forma, que “no deja de ser parcial porque se realizan observaciones a un informe técnico preliminar de la evaluación del estudio de impacto ambiental de un emprendimiento, cuando no se tiene acceso al proyecto ni al Estudio de Impacto Ambiental que se está evaluando”.
Y agrega que “el Informe oficial se limita a analizar los impactos locales del emprendimiento sin realizar ningún análisis del ciclo completo del cual el emprendimiento en cuestión es una parte, sin análisis crítico con respecto a la inversión en sí misma que el Informe evalúa como positiva. Cargill es una empresa agroindustrial norteamericana que opera en 60 países, y la más grande a nivel mundial. Tiene antecedentes de mal comportamiento ambiental en varios países”.
El Taller destaca en sus considerandos que “según los anuncios de la empresa la inversión en su futura planta asciende a 160 millones de dólares, siendo poco significativa la generación de empleos permanentes. Este es un indicador que invalida las apreciaciones del informe con respecto a los supuestos beneficios del emprendimiento, cuando se sabe que este tipo de plantas se automatizan lo más posible y generalmente emplean aún menos personal que lo que se afirma en un principio”.
En cuanto al sector de emplazamiento el documento ecologista critica al informe oficial “porque se limita a decir que se ubica en el Distrito I6 Uso Industrial de acuerdo a la ordenanza del 6 de noviembre de 2003, cuando es de público conocimiento los pasos que se dieron y las presiones políticas de por medio para que el Concejo de Villa Gobernador Gálvez decidiera el cambio de Nomenclatura Catastral de los lotes en cuestión que previamente correspondían a un área residencial”.
Sin embargo nada se dice en el informe oficial que “desde el año 1995, existe una ordenanza declaraba zona de Reserva Ecológica y Area Protegida a varios predios y entre ellos, los terrenos que se piden para la rezonificación. La norma sancionada el 6 de julio de 1995 “prohibe darles a estos terrenos cualquier uso que altere la pureza de la tierra y de las aguas, la vegetación o la población de especies de animales silvestres o que de alguna manera modifique las condiciones naturales de los mismos”. Esta ordenanza no ha sido derogada, por lo que todavía continúa vigente, destaca el Taller.
De igual modo el Talle Ecologista recuerda que “la Resolución Nº 177 del 10 de diciembre de 2003, sobre los establecimientos dedicados al almacenamiento, distribución, acondicionamiento y conservación de granos, marca que “los nuevos emprendimientos de este tipo de actividad no podrán instalarse en zonas urbanas”. Sin embargo el emprendimiento en cuestión limita con los barrios Ibai‑Ondo y El Espinillo, que “quedan encerrados en una zona industrial”.
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