Otro ingenuo cae por un secuestro virtual
Dos nuevos casos de secuestros virtuales se denunciaron en las últimas horas en los Tribunales Provinciales. En uno de los episodios, la víctima fue un muchacho que llegó a perder más de 15 mil pesos, arrojándolos en forma inexplicable por la ventana de su departamento en la zona de Pellegrini al 500. En el otro hecho, la víctima fue una abogada que vive cerca de allí, en Ayacucho al 1700, a la que también le pidieron una fuerte suma dinero pero advirtió la maniobra y la pudo conjurar.
Estos casos nuevos, que tiene gran similitud con el que sufrió el mes pasado una vecina de Oroño al 800, se conocieron luego de que las propias víctimas se presentaran en la Fiscalía a cargo de Guillermo Corbella. Según se informó en La Tres, uno de los perjudicados fue un muchacho de unos 20 años que vive en un departamento de Pellegrini al 500. En lo que ya se considera como una nueva versión del “cuento del tío”, el joven denunció que ayer recibió una llamada telefónica a su casa en la que personas que se identificaron como empleados del Hospital Clemente Alvarez le informaban que su padre había sido baleado o herido en un intento de asalto.
Los impostores, en base a mentiras y preguntas ambiguas, lograron sacarle información al muchacho como el número de obra social y tras cartón le pasaron el teléfono celular de un supuesto comisario que le daría más información al respecto.
Recién cuando se comunicó con ese número una voz masculina le anunció que en realidad todo se trataba de un secuestro y que tenía que juntar 80 mil dólares si quería volver a ver con vida a su padre. El joven manifestó que sólo podía reunir 3 mil dólares y la misa suma en moneda argentina. Así y todo, los supuestos captores le dieron instrucciones para junte esos billetes, los ponga en una bolsa y los arroje por la ventana del departamento para que alguien de la banda los recoja. El incauto muchacho cumplió al pie de la letra las órdenes, pero al poco tiempo cayó en la cuenta de que todo era una farsa.
Una situación casi calcada fue la que denunció una abogada por escrito ante el fiscal Corbella. Lo que llama la atención es la proximidad de su domicilio con el de la víctima anterior. La letrada vive en Ayacucho al 1700 y manifestó que unos supuestos secuestradores le pidieron 80 mil dólares por la vida de su marido. A diferencia del episodio anterior, la víctima llegó a advertir el engaño.
En diálogo con el programa "La que se viene" de La Ocho, el juez de Instrucción Javier Beltramone dijo que casos como el de hoy representan "una nueva modalidad de lo que es el Cuento del Tío, una forma de estafa o engaño que fácilmente se puede prever o resolver en la era de las comunicaciones".
En este sentido, el juez dijo que lo primero que hay que advertir es que una persona extraña llama intentando infundir temor. Por ello, pidió "no tomar decisiones apresuradas porque si el secuestro es real jamás hay una entrega de dinero en forma inmediata o anticipada", ya que "un caso de secuestro extorsivo deriva en negociaciones de 48 o 72 horas".
El magistrado pidió además "hacerle saber a la sociedad que no vivimos en una sociedad donde, por lo menos hasta hoy, los secuestros extorsivos son moneda corriente, ni mucho menos. Son delitos que ocurren en un modo muy poco frecuente".
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