OTRO JUEZ ROSARINO FALLÓ CONTRA LA PESIFICACIÓN
Un juez federal de Rosario expresó ayer profundas diferencias con el fallo de la Corte Suprema de Justicia de la Nación que avaló la pesificación de los depósitos en dólares, y criticó además al Poder Ejecutivo por haber ignorado la intangibilidad de esos fondos. El magistrado dijo que sería “monstruoso” permitir al Ejecutivo hacer eso libremente y sostuvo que la justicia no debe evaluar si las normas jurídicas convienen o no políticamente a los otros poderes del Estado, en un claro rechazo al argumento que centra en la emergencia económica la justificación del corralito financiero y la pesificación. También rechazó de plano las críticas de la Corte a los jueces que devolvieron los depósitos a los ahorristas (“Fueron vulnerados”, dijo) a través de infinidad de amparos dictados en todo el país.
El pronunciamiento es del conjuez federal Pedro Alegre y se conoció apenas horas después de que su colega Sylvia Aramberri emitiera dos resoluciones en las que allanó el camino para que otros tantos ahorristas dispongan libremente de la totalidad de sus depósitos, y en dólares. La decisión de Alegre contradice abiertamente lo dispuesto por la Corte hace una semana, cuando el máximo tribunal convalidó la pesificación a 1,40 pesos por dólar.
Las consideraciones de Alegre sobre el fallo de la Corte están contenidas en una resolución en la que rechaza la pretensión de un banco de retener parte de los depósitos en dólares reclamados por un ahorrista. Fueron precisamente los abogados del banco quienes apelaron a los argumentos del primer tribunal del país para defender su posición, lo que dio lugar al juez a dedicar largos párrafos de su pronunciamiento a analizar ese fallo y expresar su rechazo a la pesificación.
Tal como ya lo había hecho Aramberri, Alegre sostuvo que los fallos de la Corte no son vinculantes para los jueces. Pero luego fue más lejos y directamente dijo que no comparte la idea de que devolver dólares a los ahorristas implicaría la creación de una clase privilegiada, que tendría un poder adquisitivo en el mercado interno mucho mayor al de lo originariamente depositado. Este fue, precisamente, uno de los argumentos de los ministros de la Corte para convalidar la legalidad de la pesificación.
De hecho, Alegre hizo una abierta defensa de los derechos de los ahorristas. “El ahorrista común no tiene a su alcance las mediciones anticipadas del riesgo, simplemente se acerca a la entidad bancaria, pregunta cuánto es el interés que abona y contrata”, resumió. Más allá de lo que haga luego el banco, el argumento del conjuez es que el Estado (“a quien compete regular el sistema financiero y prever sus consecuencias”) no puede sancionar normas que volatilicen esos ahorros.
“Los ahorristas han sido víctimas de la vulneración de su patrimonio, que fueron efectuados bajo la vigencia de un régimen que garantizaba su inalterabilidad”, agregó el magistrado. Y remató: “Si el ejecutivo asume un comportamiento determinado, el particular espera que tal actitud sea seguida. Sería monstruoso si el Ejecutivo pudiera libremente renegar de sus compromisos. Lo que hay que proteger es la confianza y no hacerlo es atacar la buena fe”.
Por último, también resaltó que en el veredicto conocido la semana pasada la Corte falló en sentido contrario a otras dos sentencias en las que Elena Highton de Nolasco había declaró inconstitucional las limitaciones impuestas a los ahorristas para disponer de sus fondos y más tarde sancionó el fin del corralito. Y, por si fuera poco, aludió a la falta de congruencia entre los argumentos de los ministros. Para Alegre esa contradicción invalida el fallo.
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