OTRO POLICÍA EN EL CASO CABRERA
Un efectivo de la Policía Federal de 34 años se presentó espontáneamente anteayer en el juzgado de instrucción a cargo de Carlos Carbone, que investiga el asesinato de la dirigente de las meretrices Sandra Cabrera, y prestó declaración informativa por el homicidio. El uniformado, que mantenía una relación estrecha con la víctima desde hacía varios años, era buscado por los detectives pero no compareció como testigo ni como imputado sino para dejar sentada una declaración informativa. Es el tercer hombre que testimonia en tal carácter: antes lo habían hecho el policía provincial Sergio Bermejo y un jornalero paraguayo que había sido denunciado por amenazas a dos prostitutas.
El agente federal llegó a Tribunales acompañado por un abogado y habló ante el juez y el fiscal Ismael Manfrín. Fuentes de la causa dijeron que su relato fue breve (al igual que el cuestionario de las autoridades judiciales) y que se afirma la hipótesis del ajuste de cuentas, aunque no precisamente por las denuncias que Cabrera impulsaba desde la organización gremial Ammar contra la policía por presunta corrupción y connivencia con dueños de boliches.
La pesquisa sigue imbuida de un fuerte hermetismo, no obstante lo cual trascendió que en los próximos días podría haber más declaraciones informativas. De hecho, Asuntos Internos de la policía está interrogando a personal de la disuelta sección Moralidad Pública en el marco de las directivas impartidas por el juez Carbone.
El sargento Bermejo pertenecía a la polémica división y tres días antes de la muerte de Cabrera había sido denunciado ante una fiscalía por una trabajadora sexual. La mujer planteó un presunto cohecho y difundió públicamente su presentación a través de El Ciudadano, acompañada por la dirigente de Ammar que luego fuera asesinada. Cuando esto ocurrió el policía quedó detenido y se lo indagó por el cohecho, al tiempo que se le tomó declaración informativa por el homicidio. De todos modos, pudo demostrar que estaba en otro lugar la madrugada del 27 de enero, cuando Sandra Cabrera fue ultimada de un tiro en la nuca en Iriondo al 600.
Según voceros tribunalicios, su situación procesal podría resolverse la semana próxima. Actualmente se encuentra en libertad.
Días después del arresto de Bermejo apareció en escena un jornalero paraguayo al que denunciaron dos trabajadoras sexuales de la zona de la Terminal de Ómnibus por amenazas. Durante un allanamiento en su domicilio fue encontrada una pistola calibre 32, el mismo del proyectil con que fue perpetrado el asesinato. Sin embargo, pericias balísticas de Gendarmería Nacional descartaron que la suya fuera el arma homicida, se confirmó ayer. El hombre había negado la autoría del hecho y no pudo ser reconocido por la compañera de parada de Cabrera, que fue la última en verla alejarse con un cliente la madrugada del 27 de enero. Por las amenazas, causa que tramita un juzgado correccional, fue excarcelado, y por ahora el crimen de Cabrera continúa sin imputados.
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