Otro robo a una sucursal del Correo Argentino
Un nuevo robo sacudió a una de las sucursales de Correo Argentino. Esta vez, el negocio ubicado en Av. Gral. Paz y Salvador del Carril fue el blanco elegido por los delincuentes pasado el mediodía de ayer. Anteriormente, los que se ubican en Lavalle y Castellanos, y en Bv. Pellegrini y 9 de Julio fueron asaltados, aunque ya son catorce los hechos delictivos que envuelven a estos locales.Aunque hubo varios llamados de atención por parte del sector, ayer los malvivientes se llevaron 3 mil 500 pesos, como botín del delito. Hasta el momento no hay iniciativa por parte de la empresa para solucionar la falta de seguridad que sufre el personal.Alberto Cejas, secretario general de la Federación de Obreros y Empleados de Correos y Telégrafos (Foecyt), anunció que hay una custodia policial por parte de la policía de la provincia. Aunque dejó en claro que “la gente está viviendo una situación caótica por el miedo que están pasando, desde la secretaría de trabajo nos habían pedido diez días para solucionar el problema, en otra nota nos dicen que la seguridad no la debe brindar la provincia, pero con ese criterio los bancos tampoco tendrían que tener seguridad”.Cejas explicó que la custodia provisoria responde a “una decisión atinada de parte de las autoridades de la policía provincial, pero sabemos que es por hoy o mañana y tendremos que buscar una solución definitiva”. El gremialista también abogó por los carteros que desarrollan su tarea en la vía pública y “que a veces vuelven sin su bicicleta o desnudos porque los asaltan”. Hoy a las 17, está previsto que los representantes de Foecyt mantengan una nueva reunión con el secretario de trabajo, Alberto Gianneschi. “Vamos a llevar un planteo concreto, en el cual reclamamos seguridad a la empresa para los empleados, de lo contrario en la asamblea que tendremos esta noche vamos a ver qué decisión tomamos, pero no seguiremos arriesgando la vida en las oficinas por la incapacidad operativa de los que tienen que dirigir la empresa”.El modus operandi es similar en todas la oficinas, en la mayoría siempre hay un circulante de dinero, que se aloja en una caja buzón, cuya llave no tiene el encargado o jefe, sino la empresa recaudadora. “Muchas veces no sabemos lo que puede pasar cuando esta gente en el estado en que no encuentre un botín que los satisfaga, las sucursales de correo se convirtieron en sucursales bancarias”.
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