OTROS CAMBIOS Y VAN….
Pocas caras quedan de aquellas que sonrientes juraban el 11 de diciembre de 2003. Desde la débil salida de Alberto Gianneschi del Ministerio de Gobierno, pasando por la indiferente marcha de Cristian Desideri del Ministerio de la Producción, o la ruidosa despedida del Secretario de Seguridad Alejandro Rossi, hasta esta “caída de madura” salida de Carola Nin, casi todos los Ministros de Jorge Obeid, se despidieron de sus cargos antes de que su gobierno cumpla dos años.
En franca diferencia con las características de su primer gobierno -donde sus ministros fueron casi en su totalidad inamovibles durante los cuatro años de gestión- el gabinete de este Obeid, parece estar en permanente inestabilidad, proyectando una imagen de carencia de rumbos, o lo que es peor: la ausencia de cuadros políticos sólidos, capaces de sostenerse a través del tiempo –y sobre todo- de soportar las batallas que genera la coyuntura.
ADIOS CAROLA
El recambio en educación, es un recambio anunciado, y en cierta medida, tardío: Carola Nin, debió soportar el conflicto más duro con la gremial docente que recuerde la última década, y aunque ella lo simplifique como “el fin de una etapa”, es una obviedad, que la figura de la profesora ya no estaba en condiciones de afrontar futuros debates y conflictos.
Nin, de estricto perfil académico, nunca alcanzó a acomodarse en la coyuntura de persistente conflicto, y aunque pueda argumentarse que tenía intenciones de encabezar una “modernización” del esquema educativo –lo que el gobernador no trepidó en prometer como una “revolución educativa” en su discurso de asunción- toda su gestión estuvo marcada por los paros y las negociaciones. A Nin, “se la llevó puesta Amsafe”, confesó esta mañana, un estrecho colaborador de la ahora ex funcionaria provincial.
Su gestión será recordada -solamente- como la gestión en la que los docentes, consiguieron enormes avances en sus reclamos históricos, aún a pesar de las posiciones de Hacienda y Coordinación, y esa quizás sea la verdadera explicación de la “debilidad” que proyectó Nin : siempre funcionó como intermediaria entre los sectores y no como parte.
El final de su gestión es la consecuencia de esa posición, que nunca la encontró como la verdadera interlocutora de la gremial. Nin nunca tuvo poder, y asi lo transmitió.
El gobernador buscará segurmanente en la nueva titular de educación -la rosarina Adriana Cantero- la fortaleza para afrontar las vecinas tormentas, en consonancia con los dictados de Hacienda, y para dar comienzo, por fin, a los cambios estructurales que el sistema educativo local está reclamando.
OTRO ROSSI EN EL PODER
Sergio Rossi –como sus primos Alejandro y Agustín – es un hombre del riñón de Jorge Obeid. Desempeñó hasta la fecha la Secretaría de Turismo de la Provincia, sin que se pueda concluir con una calificación sobre la misma. Nada se puede decir de la gestión en turismo, porque no existen– al menos en los 20 meses de gestión- ningún síntoma de que la Provincia haya alcanzado logros ni repercusiones en el sector.
Sin embargo, Obeid lo eligió a él, para cubrir un cargo por varios meses vacante: el estratégico Ministerio Coordinador, y en reemplazo de quien fuera por años, un verdadero delfín del mandatario: Julio Barberis.
La designación de Rossi tomó de sorpresa a muchos, que aguardaban que el cargo fuera ocupado con un hombre de mayores blasones en la vida política provincial. Pero No. Obeid optó por la alternativa “renovadora”, que coincidentemente -como en el momento de conformar la lista de Candidatos a Diputados Nacionales– lleva a un Rossi a las primeras planas de los medios.
La importancia del cargo que ocupará Rossi quedó recientemente devaluada, tras la experiencia de “piloto automático”, que encabezó el viceministro Rubén Michling. el tiempo y la gestión del “tercer Rossi”, explicará si el gobernador acertó esta vez en la designación.
SÓLO DOS DE OCHO
En veinte meses, Jorge Obeid, cambió seis de sus ocho ministros originales. Rosúa reemplazó a Gianeschi; Joaquin a Raparo en Asuntos Hidricos; Ceretto a Desideri en Producción; Sylvestre Begnis a Perouch en Salud, y ahora, Rossi por Barberis, y Cantero por Nin.
El gabinete expresa dos cuestiones que deben ser tenidas en cuenta: en primer lugar, que Obeid no encontró en esta gestión, la solidez y la confianza que tuvo en los ministros del primer mandato. Cosa curiosa: aquel primer gobierno de Obeid, estaba rodeado de una coyuntura económica ralmente adversa, y de una debilidad política- que si bien se reiteró en esta gestión- fue menos condicionada que la anterior. Aún asi, Obeid no parece haber encontrado “el equipo”, cuando apenas faltan dos meses para que se cumpla la mitad del curso de su mandato.
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