OTROS DOS JUECES LE REVOCARON LA PRISIÓN DOMICILIARIA A SUÁREZ MASON
Urso adoptó esta decisión luego de indagar a Suárez Mason, quien negó los hechos y aseguró que nunca salió de su casa, y ordenó que regrese al penal de Marcos Paz. Torres, en tanto, adhirió a la resolución dictada ayer por Ballestero.
Además, Urso ordenó investigar si el ex embajador de Ecuador en Buenos Aires, Germánico Molina, cometió un delito de acción pública en el marco de la violación del arresto domiciliario de Suárez Mason, ya que estuvo en contacto con el ex general.
Urso revocó el beneficio del que gozaba Suárez Mason en el marco de la causa que investiga el robo de bebés, mientras Torres lo hizo en el expediente por un pedido de extradición de Alemania por la desaparición de ciudadanos de ese país durante la última dictadura argentina.
Suárez Mason declaraba esta tarde ante la Justicia en los tribunales federales de Comodoro Py.
Declaró el Canciller Bielsa
Antes de que Urso decidiera revocar la prisión domiciliaria, el canciller Rafael Bielsa declaró como testigo ante el juez en los tribunales de Comodoro Py.
Ayer, en otra causa, el juez Jorge Luis Ballestero dejó sin efecto esa prerrogativa al ex general, preso por el robo de bebés durante la última dictadura militar.
Suárez Mason, quien comandó el Primer Cuerpo de Ejército durante la dictadura y tuvo a su disposición más de 40 centros de clandestinos de detención, quedó en el centro de la tormenta en las últimas horas, cuando un anónimo llegó a la Cancillería asegurando que el represor había sido visto saliendo de su casa el pasado 23 de enero y había subido a un auto con patente diplomática.
Ante la denuncia, la Cancillería descubrió fácilmente que ese auto estaba asignado al embajador ecuatoriano, el teniente coronel retirado Germánico Molina. Cuando se le pidió explicaciones, el diplomático señaló que había ido hasta la casa de Suárez Mason para llevarle unos vinos de regalo por su cumpleaños número 80.
Luego, Molina lo habría ayudado a salir de su prisión domiciliaria para que festejara su cumpleaños, entre la noche del 23 y la madrugada del 24 enero últimos.
El Gobierno ecuatoriano actuó rápidamente y decidió la vuelta de Molina, tras el pedido de la Cancillería argentina de retirarlo de su cargo.
En tanto, el represor fue enviado, en principio, por Ballestero a la Alcaidía de los Tribunales porteños, pero a última hora de la tarde de ayer ya se había decidido su alojamiento definitivo en la unidad penitenciaria CP2, ubicada en Marcos Paz.
Suárez Mason fue jefe del I Cuerpo de Ejército, de 1976 a 1979. Cuando volvió la democracia se fugó al exterior; fue extraditado por Interpol desde EE.UU. en 1988, y echado del Ejército. Indultado por el ex presidente Carlos Menem, volvió a ser detenido en 1999 en la causa por robo de bebés de desaparecidos.
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