OVIEDO: “VUELVO A PARAGUAY PARA REIVINDICAR MIS DERECHOS”
“Mañana regreso a mi país para reivindicar mis derechos jurídicos, aplastados por la persecución política de un gobierno corrupto. No voy por la presidencia”.
Así se manifestó Oviedo en una extensa comunicación que mantuvo anoche con Radio 10, en la cual confesó que “lo que busco es demostrar a mi familia y a mis compatriotas que nunca fui golpista ni autor de la muerte de ningún ciudadano”.
El ex general indicó que los presidentes de los tres poderes (Ejecutivo, Legislativo y Judicial) paraguayos fueron notificados de su arribo y de otros exiliados mañana a las 11 de la mañana (hora local).
“Creo que Paraguay debe dar un nuevo rumbo en el estado de derecho, gracias a que ayer gozamos de un gobierno democrático que cambió de lugar a los corruptos y nos da una nueva esperanza para reivindicarnos”, enfatizó.
Aunque el ex general rechazó emitir su opinión acerca de las tendencias de centroizquierda que registran actualmente en cuantiosos países latinoamericanos, no descartó hacer alguna reflexión cuando “ya esté en suelo paraguayo”, donde podrá retomar su carrera política.
Finalmente, agradeció la hospitalidad argentina que lo refugió en su exilio: “Volveré, en otras condiciones y para visitar a mis amigos argentinos que todos los días acogen a miles de ciudadanos paraguayos que no tienen oportunidades en mi país”.
Megaoperativo
Paraguay montó hoy una fuerte operación de seguridad en el principal aeropuerto de la capital y las fronteras para tratar de evitar que el retorno del ex general Lino Oviedo se convierta en un escándalo político que afecte al presidente Nicanor Duarte Frutos.
La principal terminal aérea del país amaneció rodeada de efectivos policiales y militares con órdenes de efectuar estrictos controles de automóviles y personas que transitan por el aeropuerto al que Oviedo tiene previsto llegar el martes en un vuelo comercial.
“Es importante dar la mayor cobertura posible para que ningún hecho lamentable ocurra y para evitar enfrentamientos entre manifestantes,” dijo el ministro del Interior, Orlando Fiorotto.
El ex general, de 61 años, llegará, tras cinco años de exilio, en un vuelo comercial desde la localidad brasileña de Foz de Iguazú para entregarse a la justicia que lo condenó a 10 años de prisión por un fallido golpe de Estado ocurrido en 1996, en un proceso cuya legalidad es cuestionada por sus seguidores.
Una vez que pise suelo paraguayo, sus asesores prevén que sea trasladado a la prisión militar de Viñas Cué, 15 kilómetros al norte de Asunción. El penal alberga a 14 presos encarcelados por asesinato, tráfico de automóviles y otros delitos.
El ex militar Enfrenta, además, la acusación de ser autor intelectual del asesinato de su principal adversario político, el vicepresidente Luis María Argaña, en un atentado callejero en 1999, y la de haber intentado otro golpe en mayo del 2000.
Fuentes de la policía indicaron a Reuters que unos 400 efectivos fueron destinados a la operación de seguridad, que abarca además el Puente de la Amistad, en la frontera con Brasil, y el futuro lugar de reclusión de Oviedo, una unidad militar ubicada en las afueras de la capital.
“La policía va a realizar un trabajo preventivo. Hacemos un llamado a los grupos tanto oviedistas como antioviedistas a que hagan sus respectivas movilizaciones sin violar el orden ni lesionar derechos de terceros,” agregó Fiorotto.
El gobierno busca evitar desbordes que lo obliguen a usar la fuerza para reprmir manifestaciones, lo cual empañaría la imagen del procedimiento contra Oviedo, además de la estabilidad conseguida por el presidente Duarte Frutos en diez meses de gestión.
“La estrategia de Oviedo siempre fue desestabilizar para ser el mesías que salve al país. Pero en este momento de estabilidad lo que busca es deshacerse del problema judicial para poder participar en elecciones,” dijo el politólogo Jorge Pablo Brugnoni.
Oviedo deberá conseguir el sobreseimiento de su condena, además de salir indemne de otros dos juicios, antes del 2006 para que pueda competir en las elecciones generales previstas para el 2008.
Ola de retornos
El regreso de Oviedo desató una ola de retornos de sus ex colaboradores que estaban prófugos o asilados en países vecinos.
El ex general era considerado el poder detrás del presidente Raúl Cubas, quien renunció en marzo de 1999, forzado por el asesinato de Argaña y manifestaciones populares.
El ex ministro de Defensa, José Segovia Boltes, abandonó su asilo político en Uruguay para ponerse el lunes a disposición de la justicia paraguaya, que lo acusa de malversación de fondos durante el gobierno de Cubas.
El abogado de Max Narváez, otro ex funcionario del gobierno de Cubas y asesor jurídico de Oviedo, anunció que su defendido se presentará también ante los jueces en los próximos días.
Narváez enfrenta un proceso por presunta corrupción y se encontraba prófugo. Vivía en la provincia argentina de Formosa.
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