PADRE BUFATINTI: “UNA EXPLOSIÓN DE SOLIDARIDAD NUNCA ANTES VISTA, UN MILAGRO.”
“Esto ha sido un verdadero milagro, una gran explosión de solidaridad nunca vista antes”. Con esta frase el titular de Cáritas Rosario, el padre Omar Bufarini, intentó resumir la dimensión que tuvo en la ciudad las donaciones efectuadas por la población para los damnificados por las inundaciones en Santa Fe. Lejos de ser una metáfora, la descripción del cura fue un fiel reflejo de lo que se pudo observar en cada uno de los distintos centros habilitados para recepcionar colaboraciones: miles de rosarinos profundamente conmovidos por las imágenes que llegaban desde la capital provincial haciendo largas colas para donar alimentos, abrigo, medicamentos y colchones desbordando incluso la capacidad y las estimaciones de los organismos receptores. “Aunque no nos sorprendió, lo que más nos emocionó fue ver a gente con muy pocos recursos de barrios carenciados entregando alimentos y ropa”, agregó Bufarini. En Cáritas habían recibido hasta ayer a media tarde más de 30 mil bultos, razón por la cual debieron derivar las colaboraciones a otros centros.
La imagen fue la misma en la veintena de lugares habilitados para recibir donaciones. Hombres y mujeres; adultos y niños se acercaron desde temprano al centro de recepción más cercano a sus casas para donar alimentos, ropa, medicamentos, frazadas y colchones. Despojados de egoísmo, conmovidos y sensibilizados por los padecimientos que viven por estas horas los habitantes de la capital provincial, los rosarinos no dejaron de dar sobradas muestras de solidaridad durante toda la jornada de ayer y la del mismo miércoles.
“La ayuda que hemos recibido superó todos los cálculos previos, fue sencillamente algo impresionante”, dijo Bufarini a Rosario/12. “Todo es para destacar, no sólo por las donaciones, sino por la gran cantidad de colaboradores desinteresados que se acercaron para dar una mano, entre ellos más de 400 jóvenes”, agregó el sacerdote desde la sede local de Cáritas ubicada en Balcarce al 1000.
Desbordados, los integrantes de Cáritas tuvieron que buscar una y otra vez lugares alternativos “porque no teníamos lugar físico para recibir tantos productos y tampoco contábamos con los suficientes camiones para transportar las donaciones inmediatamente. Recién después de mucho averiguar encontramos un local en Balcarce al 800 para derivar allí lo que fuimos recepcionando pasado el mediodía”.
Para dar una dimensión de lo recibido, Bufarini detalló que “hasta hoy (por ayer) a la tarde recibimos bultos de ropa de entre 3 y 5 kilos y de alimentos de entre 5 y 7 kilos. Fueron varios miles de bolsos, estimamos que como mínimo fueron 30 mil. Gran parte de ese cargamento ya lo enviamos a Santa Fe”. El sacerdote confió a este diario que Cáritas tenía además “muchas donaciones en reserva de grandes empresas que ofrecieron aportar dinero entre 10 y 30 mil pesos y nosotros les pedimos que no nos den la plata, que compren los productos que estábamos necesitando. Una vez que esas empresas adquieran los productos serán enviados hacia Santa Fe”.
Bufarini precisó que en la actualidad se necesitaba “en especial la donación de elementos de limpieza e higiene personal como pasta dental, jabón, shampoo y toallas femeninas”. Idéntico reclamo, aunque más abarcativo formuló Marcos Escajadillo, coordinador de la Junta de Defensa Civil de Rosario, quien le agregó “fundamentalmente abrigo porque hay mnuchos chiquitos con cuadros de hipotermia”.
Escajadillo indicó a Rosario/12 que “la cantidad de donaciones que se han hecho en los distintos lugares que se habilitaron en Rosario son incalculables, no hay forma de estimar todo lo que se recibió. Desbordó todas las proyecciones que teníamos. Las colaboraciones que hemos recepcionado son de una magnitud insuperable”.
Precisamente los funcionarios de Defensa Civil, el Ejército, la Secretaría de Promoción Comunitaria y centros de ex combatientes y los estudiantes de la Federación Universitaria de Rosario (FUR), conformaron ayer un comité de crisis. Allí acordaron desclasificar en Rosario toda la ayuda que se reciba para que no se pierda tiempo en Santa Fe. De esta forma con bolsas negras se compactará la ropa y el calzado, los colchones irán sueltos, los alimentos en cajas y las frazadas en pack.
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