PADRE E HIJO FUERON HERIDOS POR ASALTANTES EN EL BARRIO BOBBIO
Un vecino del barrio Bobbio y su hijo, menor de edad, se hallan internados en el hospital José María Cullen. Anoche, los dos fueron golpeados y heridos de bala por tres desconocidos que los asaltaron en su casa de calle Los Avispones al 9000.
Facundo y Ramón Cardozo, de 42 y 17 años de edad, se hallan en grave estado, y sus vidas corren peligro. Uno y otro fueron alcanzados por disparos de carabina, en el abdomen y otras partes del cuerpo. Los agentes de la Seccional 7a. que acudieron al lugar del hecho salieron en persecución de los delincuentes, pero hasta hoy no habían dado con ellos.
El cobarde ataque dirigido a apropiarse de una motocicleta que habían adquirido recientemente se dio en un contexto social devastado por la miseria. En ese vecindario los Cardozo no son los más afortunados, ni mucho menos. Más que otros andan con su pobreza a cuestas y a poco de tratar con ellos se advierte que sufren toda suerte de privaciones.
Lo ocurrido anoche en Marcos Bobbio es una de las manifestaciones más descarnadas de la guerra de pobres contra pobres. Una guerra que allí mismo se cobró la vida de un pequeño comerciante, Luis Derrier, quien el 30 de setiembre había llegado de Laguna Paiva para buscar mercaderías en el Mercado Concentrador.
Por unos pocos pesos Derrier fue asaltado cuando detuvo su camioneta para conversar con un amigo. Los asaltantes lo acribillaron a balazos, el hombre intentó fugar, pero terminó muerto, cuando el rodado fuera de control se estrelló contra un árbol.
Tal es el estado de violencia callejera que impera en la jurisdicción 7a. que un año atrás fue escenario de una pueblada. Entonces cientos de vecinos enfurecidos demolieron decenas de viviendas que los delincuentes usaban como guaridas. La inédita reacción de los pobladores resultó ante la reacción por otro crimen, la muerte de un joven trabajador del mercado de abasto.
Por lo que se ve ahora, la movida no dio los resultados esperados y en los distintos barrios de esa zona ubicada al noroeste de nuestra ciudad se reiteran los hechos de sangre. Las más de las veces, con el resultado de víctimas inocentes, gente por completo ajena al mundo del delito.
En este caso de ayer los ladrones llegaron a la casa de los más pobres del barrio para robarles. Los Cardozo, se escuchó decir a los vecinos, habían comprado una motocicleta con dinero proveniente de un subsidio otorgado a los grupos familiares afectados por la inundación.
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