PADRES DE ALUMNOS DE LA ESCUELA NICOLÁS AVELLANEDA RECLAMAN MATERIALES PARA ACONDICIONAR EL COLEGIO
La escuela está ubicada en la intersección de las calles Crespo y Santiago de Chile, en el corazón de Barrio Roma, uno de los sectores más perjudicados por el desborde del Río Salado y que aun no pudo recomenzar el dictado de clases en su edificio.
Los padres de los alumnos decidieron reunirse en una asamblea para unificar las acciones a tomar.
Uno de ellos manifestó su preocupación, ya que sus hijos “están recibiendo una educación totalmente venida abajo, fueron distribuidos en tres lugares diferentes”, lo cual genera un problema de traslado de los niños, quienes en su mayoría deben llegar al centro de la ciudad. Pero el problema se ve agravado cuando los colectivos no llegan.
“Nos estamos moviendo desde hace un tiempo y cumplimos con todos los trámites que había que cumplir, pero el gobierno nos dilata las cosas. Estamos sin baños y sin pisos, y queremos que los chicos vuelvan a tener clases acá”, aseguró Jorge Sánchez, abuelo de una alumna.
Los docentes también se ven perjudicados debido a que no tienen un espacio adecuado para llevar a cabo su tarea, “además los chicos comen en la misma mesita donde escriben”, sostuvo Miryam, una mamá de un alumno.
Desde el ministerio de Educación se dieron dos tipos de respuestas: una parcial y una total. La primera de ella ofrecía “tapar las deficiencias con parches y poner en funcionamiento la escuela en dos meses”. La otra demandaba un plazo de obra que llegaba hasta marzo del año 2004.
Además cabe acotar que uno de los lugares que prestan alojamiento a los alumnos de la escuela en cuestión tendrá que resolver su problema de alquiler en los próximos días.
El grupo de padres que lleva adelante este reclamo está pidiendo materiales para poder refaccionar el establecimiento educativo.
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