Pampita Ardohain, tras el nacimiento de Benicio: “Mis hijos están felices con su hermanito”
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A un mes del nacimiento de su pequeño, la modelo contó cómo vive su nuevo rol de jurado en un “reality fashionista”.
Suena a lugar común, pero es verdad: cada vez que Carolina “Pampita” Ardohain sonríe, el salón Diplomático del Alvear Palace Hotel se ilumina. Recién llegada de Chile, la modelo luce tranquila y descansada, enfundada en un diseño de Fabián Zitta que muestra su espléndida figura a un mes de haberse convertido en madre de su cuarto hijo, Benicio.
Aunque se prepara para instalarse en el país el año próximo, su paso por Buenos Aires es por ahora temporal y tiene que ver con la gira promocional de Desafío Fashionista, el reality de moda de Discovery Home & Health que la tiene como jurado en esta segunda temporada. “Es un orgullo estar en un producto que se ve en toda Latinoamérica, y también un gran desafío”, cuenta apenas iniciada la rueda de prensa. “Es muy divertido el formato, porque permite que las mujeres en su casa se sientan identificadas; las participantes son mujeres comunes y corrientes que no se dedican a la moda pero sí les gusta mucho vestirse bien y todos los días se divierten armando sus looks”.
-¿Y cómo te sentiste en rol de jurado?
-Traté de ser lo más justa posible, de evaluar cuando un look tenía un equilibrio y una identidad propia. Me gustaban mucho las participantes que tenían un estilo definido y lo mantenía a lo largo de los distintos desafíos. Eso es lo que más valoré a la hora de evaluar. Por lo demás, creo que es el sueño de cualquiera entrar en una tienda gigante, tener la oportunidad de llevarse todas las prendas al probador y, encima, si resultás ganadora, llevarte todo a tu casa.
-¿Te sorprendió alguno de los desafíos propuestos en esta segunda temporada?
-Los desafíos parecen simples pero siempre tienen una segunda vuelta. Por ejemplo, en uno había que vestirse para ir a tomar el té con la suegra y con las amigas de la suegra, o ir a un barco donde va a estar un diseñador de moda que está buscando una diseñadora nueva y tratar de conquistarlo. Los jurados somos muy distintos, de distintos países y culturas, y todos teníamos una opinión diferente, pero fuimos definiendo parámetros comunes para consagrar a la ganadora en cada episodio.
-¿Qué es un look equilibrado para Pampita?
-Muchas veces, por querer llamar mucho la atención, un look se desequilibra: si hay mucha cantidad de accesorios, zapatos de un color fuerte… En este caso, siempre resaltaba la participante que quizás tenía un look muy sobrio pero elegía unos zapatos con mucho estilo, o un sobre en color metalizado, que lograba ese punto de equilibrio con algo que rompa las barreras. O a veces veíamos cosas que uno cree que no van pero terminan funcionando, como rayas con flores, dorados con plateados… También aprendíamos mucho nosotros como jurados.
-¿Tus devoluciones tienen dulzura o sos una jurada implacable?
-[Risas] Creo que Juan Carlos Giraldo es el que más se anima a las críticas duras, pero sí hubo momento muy divertidos. Una chica, por ejemplo, tenía un zapato que no combinaba con nada y cuando le preguntamos por qué lo había elegido nos respondió: “Es que me combina con el color de pelo”. Nunca se me hubiese ocurrido. En general, todas las participantes son muy naturales y defienden su look a como dé lugar. Por eso, la idea no era destrozarlas sino quizás darles un tip, un pequeño consejito para que puedan pulir el conjunto.
-O sea que no hiciste llorar a ninguna…
-¡No, por favor, no podría!
-¿Qué te llevó a aceptar este desafío de ser jurado en este reality?
-A mí me gusta mucho el canal, sigo muchos programas de la señal… Principalmente en horarios muy insólitos, porque cuando toda mi familia duerme puedo estar viendo un programa de decoración o de maternidad. ¡He visto muchísimos partos en Discovery Home & Health, asi que estoy muy preparada! Es un canal muy lindo, que acompaña a la mujer, y cuando me invitaron me pareció que era una buena oportunidad para traspasar una ventana para que mi carrera se abra en otros países. En México, particularmente, es un boom. Y también esperamos llegar a Colombia, Venezuela, Chile y Argentina, por supuesto.
-¿Cuántas días de trabajo demandó esta temporada?
-Fueron muchas horas de trabajo. En México se estilan las jornadas de trabajo mucho más largas que acá; hemos llegado a estar 18 horas seguidas grabando. Me trataron muy bien, por suerte… Como verán, en el programa estaba embarazada de 7 meses así que era muy especial para mí estar ahí, con todas mis hormonas y todo, pero me cuidaron mucho, me llevaban comida a cada rato. Viajé con mis hijos, que me acompañaron porque justo era semana de vacaciones. Ellos conocieron todo México, pero yo no porque estaba trabajando… Fueron al acuario, al parque de diversiones, vieron absolutamente todo.
-Pero pudiste ir a las pirámides…
-Sí, mi día libre me lo reservé para ir a las pirámides con ellos. Ya las conocía, pero sabía que a Bautista le iba a encantar, así que las recorrí junto a ellos. Estaban fascinados, les encantó México.
-¿Cómo recibieron la llegada de Benicio?
-Muy bien, Bautista (6 años) y Beltrán (2 años) están felices con su hermanito. Quizás Beltrán está un poco más mimoso, acostumbrándose a esto de dejar de ser el más chico de la casa. Pero están muy bien.
-Y a vos ya se te ve completamente recuperada, estás espléndida…
-Me falta un poco, pero no subí tanto de peso. Trato de cuidarme y hacer una vida saludable, como siempre.
-Volviendo a la moda, ¿creés que las mujeres son competitivas al momento de pensar en qué ponerse?
-Sí, creo que las mujeres nos vestimos para las mujeres en general, para gustar y mostrar lo que elegimos. Me pasa mucho de decirle a Benjamín: “Vos no lo entendés, pero esto se usa”. Y sí, cuando queremos vestirnos para un hombre también lo podemos hacer.
-¿Cómo definís qué ponerte para cada ocasión?
-Tengo la suerte de tener muchos diseñadores que me quieren vestir y eso es realmente un privilegio porque no tengo ni que pensar. No me cuesta nada porque me prestan todo. Y en el día a día soy súper sencilla, como cualquier madre, ando con zapatos bajos… En Chile, vivo lejos de la ciudad, casi en el campo, así que si me ven un día de semana no me verían así para nada. Pero a la hora de vestirme me gusta divertirme; son oportunidades y trato de ser creativa, de ir cambiando en cada aparición.
-¿Nunca sufriste del síndrome “no tengo qué ponerme”?
-Lo sufro como todas las mujeres porque, como me prestan, nunca tengo qué ponerme en mi placard. Eso nos pasa porque somos víctimas de la moda y compramos mucho de lo que se usa, la clave es invertir en básicos de buena calidad. Yo tengo cosas en mi placard de hace 10 o 15 años, sacos con buen calce, zapatos o algún vestido negro con buena caída que seguramente me va a durar 15 años más.
Fuente: La Nación
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