PAMPURO DECIDE SI LOS PRESOS VAN AL CUARTEL
Ayer, mientras la policía de la Unidad Regional I de la capital provincial abortaba una fuga de 36 de los 173 detenidos que hay en la alcaidía que los santafesinos llaman “La Piojera”, desde Gobierno se iniciaba una gestión ante el Ministerio de Defensa de la Nación para acordar la instalación de un penal en dependencias militares de Recreo, ya que el comandante del II Cuerpo de Ejército con asiento en Rosario, Roberto Brinzoni, argumentó ante funcionarios provinciales que no hay lugar para recibir detenidos en el Batallón 121. Asimismo, desde Ministerio de Gobierno se informó que esa cartera busca edificios de fábricas en desuso y analiza proyectos arquitectónicos que puedan resolver en breve la construcción de penales que, para satisfacer las demandas carcelarias de este año, deberán albergar un total de 400 presos nuevos. Por otra parte, las mismas fuentes indicaron que para el primer semestre de 2005 habrá cinco nuevas alcaidías, entre ellas, la que se levantaría en Rosario, con un total de 1.800 nuevas plazas presidiarias.
“La negativa de alojar presos en dependencias militares es con relación al Batallón 121 de Rosario, no así cerca de Santa Fe, en la zona de Recreo, donde puede haber lugar. Pero lo vamos a gestionar con el ministro de Defensa, José Pampuro”, dijo ayer Fernando Rosúa, director del Servicio Penitenciario provincial (SP). El funcionario interpretó también que la respuesta de Brinzoni “no es arbitraria” y que el espacio que tiene el Ejército en la ciudad está en uso.
Asimismo, Rosúa descartó la posibilidad de instalar un penal en la Fábrica Militar de Fray Luis Beltrán, donde tampoco hay lugar; pero se mostró alentado por la idea de alojar presos en instalaciones que el Ejército tiene en Recreo, “donde ya hay una infraestructura”, dijo. Por otra parte, el ministro señaló que se requerirá más personal en el SP, por lo que se realizarán incorporaciones extraordinarias, tal como está previsto por el estado de emergencia que atraviesa la provincia.
Tal como informó Rosúa hijo, el hecho de que no haya información precisa acerca de cuáles serán las normas que se reformarán del Código Penal (hoy el Senado tratará un aumento de penas por portación de armas y limitaciones a la libertad anticipada de los condenados) genera, a la vez, ansiedad y desconcierto entre los presos, que siguen el acelerado debate en torno a la seguridad a través del medio que mejor multiplicó los reclamos de Juan Carlos Blumberg: la televisión.
En 60 días el gobierno provincial estará en condiciones de evaluar y hacer un pronóstico preciso de los lugares posibles y disponibles, según informó Rosúa, quien agregó que, de contar con lugares para alojar presos en Recreo, se trasladarían a esa localidad los detenidos santafesinos de Coronda. A su vez, estas plazas que quedarían vacantes, serían ocupadas por los reclusos que hoy se hacinan en las comisarías rosarinas.
Las cinco alcaidías que, de acuerdo al director del SP, estarán listas para el primer semestre de 2005 albergarán a unos 1.800 detenidos, lo que permitiría hacer realidad la promesa que el ministro de Gobierno, Roberto Rosúa, hiciera ayer: “El año próximo no habrá más presos en comisarías”.
Sólo en Rosario, la cantidad de reclusos en los penales policiales supera los 1.100 internos, lo que hace que en lugares diseñados para albergar a 12 personas convivan 57; y lleva a que los detenidos, en lugar de recibir un tratamiento para su rehabilitación, deban organizarse en turnos para distribuir equitativamente los horarios en los que unos duermen y otros permanecen parados.
La alcaidía de Rosario, en la Jefatura de la Unidad Regional II, cuyos pliegos licitatorios se conocerán esta semana, tendrá capacidad para 350 reclusos al cuidado del SP, que también se encargará de la seguridad. Aunque Fernando Rosúa no descartó que la policía brinde un apoyo logístico en el lugar.
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