PAMPURO PENSÓ AYER EN RENUNCIAR
El presidente Néstor Kirchner y el titular de Defensa, José Pampuro, tuvieron ayer una fuerte discusión por temas presupuestarios, que llevó al funcionario a meditar su renuncia. El conflicto sólo se desactivó ocho horas después, cuando el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, llamó al ministro y le dijo que Kirchner le había gastado “una broma”, confirmaron a LA NACION dos integrantes del gabinete.
La discusión se generó después de la reunión de Kirchner con el presidente de Chile, Ricardo Lagos, y fue por un supuesto incremento de 150 millones de pesos en el presupuesto de la cartera de Defensa, que habría sido acordado entre Pampuro y el ministro de Economía, Roberto Lavagna.
Según diversas fuentes oficiales, el Presidente le dijo a su ministro que no tenía nada que negociar con Lavagna porque no iba a haber un aumento de presupuesto. Ahí empezó una fuerte discusión, que terminó sin acuerdo. Pampuro, para quien algunas decisiones del Presidente limitan su capacidad de maniobra, no volvió a la sede del Ministerio de Defensa hasta la tarde, cuando aún no tenía una decisión tomada.
Pampuro, que hasta las 20 estaba cerca de la renuncia, dijo anoche, según contó a LA NACION el hombre que mejor lo conoce, que iba a seguir en el Gobierno si “tenía el respaldo” que le había prometido el jefe de Gabinete. Ese respaldo significaría que las Fuerzas Armadas van efectivamente a recibir los 150 millones de pesos que habían sido acordados con el Ministerio de Economía.
“No hay fisuras, ni roces, ni nada con Pampuro. Fue una broma de las que suele hacer Néstor (Kirchner) y nada más”, fue lo único que dijo a LA NACION el jefe de Gabinete.
Anoche, Pampuro se encontró con el Presidente en la comida con Lagos en el Palacio San Martín, lo que fue interpretado como una señal de que el conflicto se había enfriado. Hoy está previsto que el Presidente y su ministro de Defensa compartan el vuelo del Tango 01 que trasladará a Kirchner y a Lagos hasta El Calafate.
Allí intentarán aclarar la situación que llenó de tensión la sede del Ministerio de Defensa, cuando los colaboradores de Pampuro, por la tarde, lo vieron muy preocupado.
La discusión se generó cuando el Presidente comenzó a analizar con Pampuro los temas de su área y, especialmente, el presupuesto militar. Kirchner arrancó fuerte: “No negocies nada con Lavagna porque tenés que hacerlo conmigo y no hay 150 millones más y no me mandes tampoco mensajes por los medios”. Hacía referencia a una nota publicada ayer en Clarín en la que dan por acordado ese supuesto aumento presupuestario.
De larga data
Pampuro, que siempre cultivó el bajo perfil, siguió y comenzó la discusión, agregaron las fuentes. Ambos habrían levantado la voz y el ministro se fue de la Casa Rosada con la sensación de que no podría seguir en el Gobierno. Ni siquiera pasó por el Ministerio de Defensa y sólo volvió al atardecer, cuando todavía no sabía nada de la supuesta broma presidencial.
Algunos comenzaron a hacer circular la versión de que habría ido a buscar el apoyo de Eduardo Duhalde, pero el ministro, que es, en realidad, un hombre de confianza del ex presidente que trabajó para la candidatura de Kirchner, no habló con su jefe político y se encerró a pensar en su futuro.
Desde antes de asumir Pampuro acumula cierto malestar con el Presidente, con quien, salvo la discusión de ayer, siempre había tenido una buena relación. Pero fue casi el último en enterarse cuando antes de asumir la Presidencia Kirchner planificaba el cambio en las cúpulas de las Fuerzas Armadas.
En ese momento, Pampuro todavía era secretario general de la Presidencia de Duhalde y amagó con no asumir el cargo en Defensa. Todos sus pares del gabinete duhaldista lo cargaban: “¡Dónde te metiste!”, le decían. Pasó su primera crisis, aunque le costó mantenerse en su puesto.
El interlocutor
Ya en su cargo, Pampuro se convirtió en el interlocutor de los militares desde que Kirchner avanzó con la nulidad de las leyes de obediencia debida y punto final. Luego de que los jefes castrenses enfriaron su relación con el Presidente, el ministro quedó como un virtual mediador.
Después de las embestidas presidenciales, Pampuro intentó frenar las insistentes quejas del sector y ayer, cuando se encontró con la negativa de Kirchner a aumentar el presupuesto, sintió que no iba a poder sostener más la situación.
Anteanoche se había irritado también con el canciller Rafael Bielsa durante la reunión que mantuvieron ambos con las ministras chilenas Soledad Alvear (Relaciones Exteriores) y Micheli Bachelet (Defensa).
Pampuro se habría quejado por algunas respuestas del canciller que denotaban cierta falta de conocimiento sobre los temas que se habían tratado con las funcionarias chilenas.
Cuando llegó a su despacho del Edificio Libertador, Pampuro habló sobre su malestar con algunos colaboradores y llegó a decir: “Así no se puede trabajar”. Incluso quería negarse a ir al acto en la Casa Rosada con Kirchner y le señalaron que iba a ser un papelón por la presencia de Lagos.
Después, sin embargo, todo empeoró cuando Pampuro se encontró con Kirchner y recibió su negativa a aumentar el presupuesto de las Fuerzas Armadas. Es la primera vez que el Presidente discute con su ministro de Defensa, pese a que anoche el jefe de Gabinete dijo que sólo había sido una broma presidencial.
La decisión de Pampuro es continuar en su cargo y espera que no haya más roces con el Presidente. El jefe de Gabinete aseguró anoche que entre Kirchner y “Pepe”, como le dicen a Pampuro, estaba todo bien.
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