Panigo: “Dios perdona, pero a veces la persona no se perdona a sí misma”
:format(webp):quality(40)/https://notifecdn.eleco.com.ar/media/2015/09/SFD-El-pecado-del-aborto-03-09-15.jpg)
El Papa Francisco permite a los sacerdotes que absuelvan “el pecado del aborto a quienes lo han practicado y que estén arrepentidos de corazón”, durante el Jubileo de la Misericordia que comienza el próximo 8 de diciembre y se celebrara hasta el 20 de noviembre de 2016.
En este sentido, el Cura Párroco de Guadalupe, Olidio Panigo, explicó que “el Papa lo hace en el contexto del Año de la Misericordia, donde pide que esa misericordia se haga visible y se extienda a todos”.
A su vez, el sacerdote advirtió que “lo que el Papa dice no es algo nuevo, porque el hecho de que los sacerdotes podamos perdonar el tema del pecado del aborto era algo que ya se daba, lo que sí lo da para todos. Porque antes para poder perdonar este tipo de pecados sí teníamos que tener la autorización del Obispo”.
En cuanto al cambio que plantea dicho anuncio, Panigo indicó que “creo que en esto hay un cambio subrayado más que nada, no cambia como están las cosas, antes a lo mejor se insistía en el pecado del aborto, en la gravedad que tenía y, ahora, insiste en tener en cuenta a la persona que procura un aborto y que se arrepiente. Que a partir de esto quedaba una cicatriz marcada en su corazón que llevaban a lo largo de su vida. Cuando la persona toma conciencia de eso busca el perdón de Dios, Dios perdona, pero a veces la persona no se perdona a sí misma”.
Por otro lado, sobre las críticas que se plantearon desde algunos sectores de la Iglesia, Panigo admitió que “si hay crítica es más por una cuestión ideológica que por el tema en sí mismo, no hay un cambio en cuanto a la enseñanza de la Iglesia. El problema no es la enseñanza del Papa sino la figura del Papa en sí misma, que a lo mejor no es aceptada”.
Por su parte, desde Grávida Santa Fe destacaron la importancia del anuncio realizado por el Sumo Pontífice e indicaron que continúan con su trabajo de asistencia y contención de futuras madres. “Lo importante de esto es resaltar que Dios, más allá de la falta que hayamos hecho, si nos arrepentimos, está dispuesto a perdonar”, destacó Emilio Perizzoti.
“La Iglesia condena firmemente el pecado, pero jamás al pecador, porque es hijo de Dios. Mientas nos ponemos en una vereda y en otra, con pancartas, la que termina sufriendo la consecuencia son las mujeres que se encuentran en situación de conflicto”, finalizó.
Este contenido no está abierto a comentarios

